Chat con el.autor

https://connect.facebook.net/en_US/sdk/xfbml.customerchat.js

14/8/20

Somewhere Under the Muro Teatro de bolsillo #2

 

 Somewhere Under The Muro

Teatro de Bolsillo #2
Teatriming de Andrés Castuera-Micher


¿Usted sabe como matar a un unicornio? Teatro de Bolsillo #3

¿Usted sabe cómo matar a un unicornio?

Teatro de Bolsillo #3
Teatriming de Andrés Castuera-Micher

Teatro minuto

El profeta del pasado Teatro de Bolsillo #4

 

El profeta del pasado

Teatro de Bolsillo #4
Teatriming de Andrés Castuera-Micher

Teatro minuto

17/5/19

Ya son dos dígitos sin usted, Don Mario

Diez años es un número grande, Maestro
son dos dígitos
un uno que nos recuerda la cantidad de Benedettis que tenía este mundo
junto aun cero que nos sentencia el número de poemas que nos va a seguir escribiendo.

Don Mario, todavía están frescas las lágrimas
y mi pluma sigue ondeando a media asta
porque se le siguen escurriendo a este mundo sus versos y los que jugamos el trillado y cansado juego de la poesía, no nos hemos resignado a su partida.
Llego pues a nuestra cita puntual del diecisiete de Mayo,
nada más así, con el alma partida en diez trocitos de ausencia
a redactar esta constancia sin acto notarial sobre seguirlo extrañando...

Sigo pues, recordándole entre sus vice versas, haciéndole el amor a Avellaneda
en las amarillas y exhaustas páginas de una Tregua que pide batalla a gritos
y cuento hasta dos y hasta tres, para seguir contando con usted
pero su silencio ya está abriendo heridas, viejas y nuevas...

No se ha secado su ausencia, esta bien fresca y tendida al sol en la azotea
pero no hay viento con el descaro suficiente para llevársela
usted no está, es evidente
usted no volverá, verdad científica y forense
yo lo quiero de vuelta, utopía tonta, terca y necesaria...

Ya son dos dígitos sin usted, Don Mario.
Y el parte de novedades no cambia
este mundo se sigue suicidando de la manera más tonta y lenta
las mujeres y los hombres ya no se miran a los ojos,
se enamoran a través de pantallas
se "guatsapean" Mario, ni le digo más de eso
porque se me vuelve a morir...

Resumiendo,
estamos jodidos, no radiantes
más lo primero que lo segundo
y hemos perdido el vice versa...

Dos dígitos, un diez
cinco veces dos
y se nos despedazan sus poemas
en páginas amarillas
y se nos apolillan las páginas
por su necedad de morirse...

Escríbanos poesía, Mario
una nube rosada con granizo azul
y relámpagos que partan a la mitad cualquier plaza...

No sé, algo se le ocurrirá.


17 de Mayo 2019.
Andrés Castuera-Micher.

4/10/18

Dictado

Si fuera bolero
le pondría letreros a todas las escaleras
si fuera carpintero
lustraría las cañerías
y les pondría cara de presidente
si fuera arquitecto
manejaría mi taxi por el Centro Histórico
con las puertas abiertas y las ventanas cerradas
si fuera violinista
pintaría murales en cada baño público
y quitaría mosaicos en cada baño privado
y lo haría público y pintaría murales
si fuera vendedor de lotería
lustraría los zapatos
de los jueces con las corbatas de los magistrados
y si fuera abogado
pasaría al siguiente párrafo
y si fuera párrafo
necesitaría un abogado que construyera escaleras...
pero eso sí
si fuera poeta
le quitaba la escalera al bolero
los tubos al carpintero
la pintura al violinista
los zapatos a los jueces
y en el taxi del arquitecto
me iba con un billete falso de lotería
a ganar frijoles para jugar lotería...
Por eso soy redactor
de oficios para morosos
para poder escribir con letra
Times New Roman,
las deudas de los unos con los otros.

® 2018, Andrés Castuera-Micher.




27/9/18

Subasta


Por si a alguien pudiera interesarle
subastaré las parcelas de mi desierto
que aún no han sido alcanzadas por los naufragios de mis barcos derrotados...
Como gobernador, encontrará usted,
un pirata que todavía cree en el nombre
que tatuó en su pecho...
...pero no le diga al pirata que ha naufragado
sus ojos parchados por exceso de sol
no podrían soportar la verdad con sus agujas infectadas..
este desierto, no lo imagine sin agua
hay un ojo de donde salen gotas saladas
que no se toman
pero que adornan el paisaje necio de un desierto
de cierto modo necio y que se siente mar...
en la subasta
entregaré también las escrituras de un silencio
que al decir las cosas se suicidó irremediablemente
pero eso le pasa a un silencio como el mío
que soñaba con ser escuchado...
este desierto tiene dos manos y dos pies
los pies ya son rocas cansadas
pero las manos quizá le sirvan como referencia
o como dedos para dibujar mapas
a ese desierto el gustan los mapas
y los laberintos
Por si a alguien pudiera interesarle
subastaré la parte de este desierto
que aún no ha conocido la humedad de la lluvia
no es triste este desierto
aunque parezca
atrévete a pisar su arena
a beber su sol
descubrirás le corre sangre de oasis por las venas...

®2018, Andrés Castuera-Micher-

17/5/18

9 años, mil razones, un poeta: Mario

Nueve años que siguen lastimando
un silencio que ya lastima los oídos
y la espera eterna de algún renglón
que nos diga que acá está con nosotros
un poco de tinta de su puño
que nos regrese la esperanza
que nos contagie, a punta de versos,
la viruela de los poemas necesarios.

¿Qué le digo, Mario?
si bien sigo objetando su muerte
tampoco hay mucho para que vivir en este mundo.

Hizo bien en escaparse, en decirnos "Ahí se quedan, yo me voy"
ya sus versos no cabían en los limitados y ridículos hemisferios que se le caen al planisferio
por ridículos, racistas, rotos, rompe sueños.

Mario,
seguro ya lo sabe
pero se ha puesto en boga eso de poner paredes
eso de matar niños y niñas con bombas al portador
y en el pedazo de América que todavía no se hipoteca
los sueños son motivo de impuesto al miedo agregado.

La guerra ya se escribe hasta con faltas de ortografía
y la gente se hace el amor por vía cibernética
y las caricias más íntimas se quedan en los teclados...

La piel es un lujo y las palabras un fetiche en desuso...

La poesía, no obstante, se aferra a sobrevivir
y todavía, de esquine en esquina, puede verse a un muchacho con una rosa en la solapa
y a otro que lo espera, sin saberlo, al otro lado de la plaza...

El amor no está de moda
pero hay mujeres que se toman de la mano sin temor entre las luces verdes del semáforo.

Quedan dos o tres necios que le dan razón a la poesía..

En nueve años, Mario,
los poetas, como usted,
siguen faltando en calles idiotas como ésta.

Hay poesía,
nos quedan sus versos,
habemos necios, aunque no los necesarios

y entre una latitud y otra, su silencio se vuelve insoportable

Mil razones no serían suficientes para olvidarle,  poeta andariego.

Nueve años, mil razones, un poeta: Mario.

y una posdata que le sigue aguardando en el café,
a las ocho menos quince.

17 de Mayo, 2018.

Andrés Castuera-Micher