11/4/10

Compañera de ausencia: Se queda, poemametraje de Andrés Castuera Micher



Se queda


Después de setecientas noches
con sus días, sus insomnios y sus pesadillas,
tras treinta y cuatro estrategias infalibles para olvidarla
y con seis o siete camas compartidas,
a lo largo de una suicida campaña para no saber más de usted...
concluyo:
¿Si no he podido sacarla de mi corazón,
no será que es ahí a dónde pertenece?

En contra de su voluntad y de la mía,
su recuerdo,
¡se queda!

Se quedan sus caricias indelebles.
Conservo su nombre en la parte más inmediata de la memoria,
ahí, dónde más estorba,
ahí se queda.

Se queda su fecha
su color favorito,
sus ganas de hacer algo juntos,
se queda intacta su frase
que llegó en el momento justo
y en el lugar preciso...
Todo eso no se va a ir aunque se lo haya llevado,
ni podré deshacerme de tantas cosas,
en forma de tatuaje en la capa inferior del mio cardio
así, así se queda...

Su ausencia,
esa ausencia de estar siempre en todos lados,
esa también se queda...

¿Si no puedo dejar de pensar en usted,
no será que ya es parte de mi corteza cerebral?

¿No será ya un ingerto de mi piel?

¿Acaso es verdad que hay cosas que no se pueden olvidar?

El amor que hay para usted,
no es reciclable,
ni biodegradable,
y esta a su nombre,
así que se queda,
en la reserva,
en el rincón de las cosas importantes
en el cajón lleno de polvo
dónde se guarda, entre otras cosas,
la fuerza para seguir viviendo...

Se queda,
nada de eso se va, se olvida, se desvanece
ni siquiera se deja para otra ocasión...

No más luchas imposibles por sacarla
de un lugar dónde fui yo quien la puso...

A vivir con eso,
sin pena,
sin culpa...

Ahi se queda,
y así,
a vivir,
con lo hermoso que es tenerla
con tinta indeleble, en esta historia...

Andrés Castuera-Micher

No hay comentarios:

Publicar un comentario