29/10/15

Calaverita por Ayotzinapa


A petición del gobierno mexicano
se presentó la parca en Guerrero, 
con cuarenta y tres cruces de madera
que Peña Nieto urgentes le pidiera
pa´ levantarle toditito su mugrero.

Según el requerimiento, con logotipo oficial,
a un grupo de normalistas, de la escuela rural,
la flaca tenía que llevarse, sin dejar rastro ni huella,
pero al llegar a Iguala, la cosa le pareció rara a ella...

Los padres y madres de los desaparecidos
al ver a la catrina, la verdad contaron afligidos
le rogaron, no anduviera, buscando de sus hijos los huesos
que a ellos, todavía, querían hallarlos ilesos.

De Iguala, tras el engaño, la parca se fue directo a los Pinos,
y al preciso en tuno le dijo, levantando su guadaña enardecida:
"Escúchame bien lo que digo, condenado y mal nacido genocida,
 a los de Ayotzinapa no me llevo,  porque todavía están vivos.
Yo sólo me llevo a los muertos, no a los desaparecidos
mejor será que te pongas, por todos lados a buscarlos 
y si no quieres ser  tú,  al que me lleve enseguida,
más te vale encontrarlos y presentarlos con vida..

Desde esa noche la indignada muerte,
juro que en todas las marchas la veremos,
con su pancarta y gritando bien fuerte
"¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!"

®Andrés Castuera-Micher (2015).