16/11/14

La Marcha




Marchamos, codo a codo

como los hermanos que siempre fuimos

como las hermanas que siempre fuimos…

Los gritos indignados
los estudiantes con los puños
que ya no se abren de tanta herida..

Nos tocan el claxon
les preocupa más una calle cerrada que una Patria herida…

Marchamos porque no conocemos otra forma de hacerle el amor a la Patria…

Caminamos porque las calles tienen que saber lo que está pasando...


Marchamos casi todos,
alumnos, maestros, oficinistas, obreros, campesinos, padres, madres, artistas, desempleados… casi todos…

Hay cuarenta y tres que no marchan porque les cortaron las alas
y miles, millones que no marchan porque no creen, porque no quieren creer
porque les enseñaron que marchar no sirve de nada..



Gritamos y marchamos porque le tenemos miedo al miedo…
y el silencio nos causa insomnio…

Porque vivos se los llevaron y vivos los queremos..

Marchamos por ti, por ella, por él…

Marchamos porque pudieron ser mis alumnos
porque pudieron ser mis hijas,
porque pudo ser yo…


Porque soy yo…
y porque mis alumnos están en la calle
y no voy a dejarlos solos
no voy a dejarlas solas...

Gritamos porque nos faltan cuarenta y tres, para empezar…

Marchamos y lloramos
porque en bolsas de plástico llenas de cenizas nos quieren entregar la verdad…

Llevamos puños y consignas..
pero ellos llevan armas y nos disparan..


Marchamos porque después de la tempestad
habrá otra y otra y las que sean necesarias, hasta que la calma sea para todas y todos...

Marchamos y seguimos marchando
porque a esta país ya no se lo lleva ni la chingada…

Nos disparan porque no nos callamos.
Llevan armas porque no saben usar las palabras.

Otra vez las y los universitarios somos el blanco de sus balas...

El país se está pudriendo y lo sabemos, por eso nos disparan...

Ser estudiante es un delito en un país que cultiva la ignorancia...

Nos quieren matar a todos.. nos quieren matar a todos...

Por eso marchamos...

Ellos tienen armas, nosotros ideas...

Las ideas son mucho más peligrosas, pero las balas son inmediatas...

Nos quieren matar, nos quieren matar a todos...

43... 44... 45... 46...

Y la gente contando, contando, contando..
y nada más contando...

Hoy tengo cuarenta cuarenta y tres motivos
para pensar que, en este país,
la juventud es un delito que se paga con la vida…

Podrán disparar a la Raza, pero nunca matarán al Espíritu.

®2014, Andrés Castuera-Micher.

7/11/14

Mi jefecita Doña Patria



Mi jefecita Doña Patria
anda muy amuinada ultimamente...

El sur le duele harto
y los dolores de norte no la dejan dormir...

yo creo que le está dando el cáncer
y que se nos va a morir de tanta muina
de tanta lágrima...

a mi jefecita le sigue saliendo harta sangre de la panza
y a sus hijos se los matan nomás por hacerla enmuinar...

mi jefecita ya ni llora
ya paqué dice
si de todos modos le golpean a sus hijas y se las tiran en cualquier carretera
y los hermanos nomás se hacen pendejos
y ni pa´llevarles flores...

A mi jefecita hace como veinte años que le amputaron la mano izquierda
y le salieron como tres tumores
y otro le está queriendo crecer...

La mano derecha la tiene llena de pus
y se aguanta porque ni modo de rajarse...

Mi jefecita, Doña Patria
anda jorobadita y triste
se partió el lomo por décadas
sembrando en su tierrita semillitas de democracia
pa´ cosechar voto
y dárselo a sus hijos
y los muy jijos del maíz ¿No lo fueron a cambiar por tarjetitas de despensa
de una pinche tienda que ni hay en el pueblo?

Y aunque la hubiera, dice
ese dinero esta manchado por el mismísimo diablo...

y miren que mi jefecita dice que más sabe el diablo por viejo que por diablo
y me cai
que se chingó con el diablo setenta años en la mugre pobreza y olvidada

No es que no tenga hambre mi jefecita,
si a veces ni come,
pero dice que hasta la mas pinche de las tortillas
se debe comer con dignidá

y pa que tanto alboroto por el voto y por la libertá
si sus hijos nomás ahí, la fueron a botar
con el primero que les habló bonito...

A mi jefecita Doña Patria
le duele bien harto
que nomás 132 de sus hijos haigan ido a la universidá
y que nomás esos sepan que las cosas no son así
que el rico no debe chingar nomás por chingar
y le arde rete feo cuando esos gritan que "ya estuvo"
y los demás nomás se hacen los sordos
y siguen agachaditos y jorobados como mi jefa
pero pos mi jefa ya tiene joroba y a punta de madrazos
le han doblado el espinazo...

Mi jefecita, Doña Patria
tiene una hemorragia en el vientre,
se le están reventando las entrañas
porque a  cuarenta y tres de sus hijos más luchones
los desaparecieron una noche
y nadie los ha visto…

Los llora con lágrimas de sangre,
los espera con las manos arrugadas y cansadas.
Le han dicho que ya no los espere,  
que se los quemaron vivos hasta hacerlos cenizas,
y ella se queda callada, esperando con la voz temblorosa,
se aguanta la rabia y les canta, en el monte, una canción de cuna…

A mi jefecita, Doña Patria
le duelen todos sus hijos

hay uno, el pequeño
que le salió mañoso
malvado, bien bandido

uno que no aprendió ni a leer
pero que lo que tiene de pendejo lo tiene de cabrón

ese le duele y la tiene bien enferma

pero lo que más le duele y la tiene amuniada
es que todos sus otros hijos
dejen que ese, el pendejito
sea el presidente...

®Andrés Castuera-Micher.