25/9/16

Filosofía de un Llanto


Vamos a dejarnos de lágrimas,
es hora de llorar con los dedos de los pies
así, dibujando soledades
así, con la arena,
dicen los que saben que con la arena se llora mejor...

Llorar no duele lo suficiente
y tapa las fosas nasales
y entonces
la sensación no es triste,
es estorbosa, como lo fuiste,
es demasiado nasal para mi gusto
y tan cerca y tan lejos de la boca...

Mis ojos cínicos saben lo que hacen
así que vamos a dejarlos callar
y vamos a comenzar a hacer lágrimas nuevas
unas que se puedan volver a utilizar
en caso de hallar las cartas bajo el sofá....

¿Te va bien que te llore a mi manera?

¿O quieres algo más convencional?

Llorar no me llevó a ninguna parte
y llorar distinto tampoco
pero al menos podré contarle a tus recuerdos
que hemos inventado una forma nueva
de querer con el estómago,
de llorar con los dedos de los píes
y de olvidar con los recuerdos...

Voy a llorarte a mi manera
y mis lágrimas, a su modo
asumirán que sólo sirven para endulzarle el café a los otros.

© 2016. Andrés Castuera-Micher