27/10/09

Compañera de Ausencia (poemario, 2008)

I.
Amor en línea


Hoy deja de ser una extraña
hoy no será mas palabras en la distancia
sus letras negras, derechitas y a veces titubeantes

hoy tendrán unos ojos, unas manos, un cuerpo
ya desde siempre soñaba con sus letras y palabras
a partir de hoy, sueño con su voz, con la voz de vos…

Compañera de ausencia,
me lleva a partir de hoy a un lado suyo, del que quieras, derecho o izquierdo,
sé que lleva del lado opuesto a todos los demás, pero ahora,
yo ya no puedo irme
y no sé si alguien se irá de pronto,

no quiero, debe saberlo, no quiero que me pertenezca,
quiero sin embargo que nos pertenezcamos una vez cada cuanto…

que seamos nuestro mundo, sin pensar por lo pronto,
ni en vos
ni en yo
ni en los otros…

¿que mas le da?

De la estación de mi mundo con usted
sale a diario un autobús con destino a donde usted quiera
pero claro está, con viaje redondo,
para que regrese, y de paso me cuenta lo difícil de la vuelta a casa…

…yo mientras miraré sus ojos en la ausencia
esos ojos tan suyos y tan míos esos ojos, esos ojos color ojos…


Compañera de ausencia,
salte conmigo al abismo,
este loco no lo piensa ni una ni dos veces, mucho menos tres…
este loco está acá, al lado suyo ¿no lo mira?

Yo me la encontré así, acompañada
y al mismo tiempo la voy a acompañar,
y puede deshacerse de mi cuando quiera…
…y por favor no quiera nunca

Yo acá estoy, en el rellano, en la esquina
mirándote a vos, queriéndote a vos…

Loco, de esa locura compartida,
después de esta ausencia larga
e innecesariamente prolongada

dejamos de ser extraños ¿y que somos?
seamos todo menos extraños.

Compañera de ausencia,
quizá algún día, después de los abrazos,
los besos, el calor y las palabras
usted no sube más al autobús,
y ese día la amaré, la cuidaré
la abrazaré y tenderé su cama…

Posdata, se que no me buscaba, pero me encontró..


II.

Constancia


Compañera de ausencia...
Hoy la vi, con su cabello más largo que de costumbre.
y su nombre…
Escuché su nombre y como me gustaría gritárselo
pero parece que al destino le gusta jugar conmigo
¿con usted? no lo sé,
no sé siquiera si usted sabe que es mi compañera de ausencia...
pero la vi, nos vimos y su menudo cuerpo
con sabor a prohibida
me dijo dos o tres cosas...
Entre el chocolate, el café y los recuerdos de lo que no pasaría,
ahí estaba yo, hecho un idiota mirándola...
Compañera de ausencia...
el amor a primera vista es una idiotez
por eso yo la vi dos veces
y ahora estoy seguro que usted es mi compañera de ausencia...



III.
Diploma


Gracias por curarme de mi ridícula obsesión por el amor…
Lo mejor que me ha pasado es enamorarme de usted,
volver a sentir lo que se siente estar pensando en alguien,
escribirle a alguien, ver a alguien que te estremece,
que te mueve todo por dentro...
Desde la secundaria que no lo sentía,
creo que se me estaba olvidando...
y bueno estaba obsesionado con que eso no existía...
y al final me ha curado de esa obsesión ridícula...
Puede parecer lo peor enamorarse de alguien que no te corresponde...
pero si ese alguien te hace sentir así...
No le veo lo peor por ningún lado...
Además así es el amor...
así de desalmado...
así de crudo...
pero así de intenso...
No siempre los dos que deberían entran a estas cosas del amor,
lo hacen al mismo tiempo…
porque caminamos juntos,
con una meta en común,
pero no de la mano, no atados del corazón...
Porque tu corazón tiene candado
y la llave que traes en la mano abre el mío y no el tuyo...
Acá estoy yo, escribiendo como en el patio de la secundaria,
escribiéndole a la de la sonrisa bonita
que sólo me ve como el amigo que escribe bonito en su cuaderno…
Pero de eso se vive: de enamorarse, no de que se enamoren de uno…
Gracias por curarme de mi ridícula obsesión por el amor, gracias por existir.



IV.
Ensayo para un suicidio frustrado

Estoy acá nomás mirando las noticias,
cosa que comúnmente no hago,
pero tampoco suelo estar sin usted
así que da lo mismo comenzar a hacer cosas sin precedente…
…la verdad estoy esperando que digan que el cianuro forma parte de la canasta básica
o que el suicidio es cubierto por los seguros de vida.
Para ser honesto, tengo tantas ganas de morirme
y tan poco valor para hacerlo
que me instalo acá frente a la tele
para que se me muera el cerebro
y deje de pensar en usted.
Después de cuatro de Prozac,
he confirmado que los antidepresivos quitan el llanto y dan ánimo,
a mi, me han dado el ánimo de irme a la chingada
y que putada no poder llorar.
Recuerdo que usted si lloraba ayer,
pero carajo, lloraba con un ojo y se despedía con el otro.

Que putada, decirme adiós sin consultarme,
como siempre, al final, siempre se hizo su voluntad
y se quedó con un friego de amor, y acá me sobra,
y lo peor, está endosado todo para usted.
La caja del Litio dice que no se venda sin receta médica,
tengo la receta, tengo el litio, tengo suficiente litio
pero también unas pinches ganas de vivir…
y nada mas por eso me quedo,
porque por usted no tiene caso que me quede,
mi vida no le interesa, y a mi sí,
me hubiera interesado también a su lado
pero que carajos le importa,
de igual modo no voy a enterarme…
Voy a cenar cianuro con litio y sesenta gotas de rivotril…
… no, la verdad es que no voy a hacerlo,
me voy a quedar a esperar estúpidamente
a que acepte compartir este amor,
cosa que no hará…
y yo tampoco me voy a morir aunque me muera de ganas,

Que vida esta, ¿no?
amarla en soledad por su amor a la soledad…


V.
Etapa terminal


Tengo cáncer de ideas
fiebre de letras
y tanta necesidad de usted
que hay una epidemia en mis palabras
que esta matando las hojas en blanco.

Estoy condenado a escribir
encadenado a mi escritorio
y yo solo quiero callar porque duele demasiado.

¡Qué jodido!
No tener que decir y esta estúpida obligación
de este estúpido oficio de tener que escribirlo todo
aunque lo haya dicho todo
y no obstante que el haber dicho y escrito todo, no diga nada.

Busco una palabra que no diga nada,
para escribir un poema sin palabras,
busco letras que no le contengan
y en medio de querer decirle tanto
esta vez prefiero no decir nada.

Debería cortarme las manos,
las dos:
la izquierda y la derecha
y cercenarme después los pies
no sea que vaya a aprender a escribir con ellos
y luego me mutilo la lengua
y luego las ideas,
pero soy tan estúpido
y su ausencia duele tanto
que seguro inventaré la manera de que sepa que la extraño.

No hago otra cosa que pensar en una palabra que no diga nada
una que no pueda pensarse ni decirse.
¡Como necesito el silencio!
¡Como me hace falta la muda ausencia de palabras!
¡Para no tener ya nada que decirle!
Ojala se quede sin tinta la pluma
y mi mente sin ideas
y mi ser sin ser
y su ausencia deje de ser ausencia…

¿Cómo explicar sin palabras lo que su partida me ha causado?

Si hable o calle, a usted, a usted le da lo mismo.


VI.
Jueves



Nunca le sentí tan lejos tan tomados de la mano.
Nunca sus besos fueron tan ajenos… y tantos… y tan seguidos…

Le pedí certeza, porque mi vida tiene que tomar un rumbo
mismo que ha decidido ser usted, lo ha dicho sin palabras
y luego la contradicción de sus palabras y al final ese adiós
tan poco verosímil…

Sin embargo no sé a donde voy con usted
o si tan siquiera usted va conmigo…
Nunca un jueves tuvo tan poca consideración
de este humano muriéndose de amor…

Le pedí un abrazo
y me dio la espalda…
Le pedí un minuto de usted
y me ha dado años de ausencia…
Una de dos:
O le fallan las matemáticas y la anatomía
que no sabe distinguir entre un minuto y una año,
o entre la espalda y los brazos
o de plano, en definitiva y de manera concluyente:
Ya no me ama…


VII.
Crucigrama


Compañera de ausencia,
voy a hacer un crucigrama con sus palabras
esas con las que me dijo adiós,
a ver si así descifro lo que realmente esta pasando.
No puedo entender su adiós:
la excusas se quedaron
en ese nudo en la garganta
que callaba lo contrario
a lo que decían sus labios.

¿Por qué carajo no se calló la boca toda la noche?
Al menos hasta que perdiera la noción del tiempo,
de ese tiempo que pide, que yo sé,
porque tengo que saberlo:
es un "siempre" suavizado con sus palabras
endulzadas con confusiones prefabricadas...

A su estilo, compañera de ausencia,
se va sin decir nada o al menos nada que tenga sentido
y aunque en general usted no suele tener sentido,
esta vez hablaba de un adiós con peligrosa sensatez...
y así nomás no se puede decir "adiós" y "te amo"
a la misma persona, al mismo tiempo y en la misma banqueta…
¿Sabe? Yo voy a tomar sus palabras,
las voy a escribir todas en la parte de atrás
de las escasas cartas escribió
para luego las voy a recortarlas
y ver si el pedazo de carta que queda
tiene algún sentido,
porque su adiós, sus razones, sus lágrimas,
sus abrazos interrumpidos
y esos intentos de gestar un beso,
no lo tienen.

Voy a hacer un crucigrama con su nombre,
con sus ojos, con sus manos, con sus labios
y con ese misterio que siempre fue
y con ese adiós tan misterio,
y lo voy a descifrar de a poquito,
letra por letra, para que no se me gaste el recuerdo…

Voy a hacer un crucigrama con su adiós
y a lo mejor entre palabras confusas, capciosas y cruzadas…

entre esa maraña de palabras quizá entienda
que tu adiós lo único que quiso decir
fue "adiós".


VIII.
Corte de Caja


A unos días de la firma unilateral de su adiós
no llega todavía la factura de su ausencia.
El recuento de lo daños es lento,
doloroso e inevitable
y sus ojos todavía me torturan sin mirarme
y los míos se mueren un poco cada día que no la ven
acá, bajo la lluvia, en este lugar que fue nuestro por un momento…

El tiempo lo cura todo, dicen los que dicen que saben,
pero la verdad es que las heridas están aún abiertas
dispuestas a abrirse más si con eso se quedara,
pero el calendario no miente
y el horóscopo del día de hoy anuncia que no volverá
y lo subraya…

A un día de sus últimas palabras
intento que estas sean mis últimas palabras
pero siguen saliendo mientras cuento los días que faltan
para intentar no pensar tanto en los detalles pequeños
y luego los besos y luego los detalles inolvidables…


A un día de usted,
me ha quedado claro que no se quedará
a ver que nos depara la vida juntos,
que su amor se desvaneció
en la hipótesis de la existencia de ese otro
que se ha sacado de la manga…
que no me extraña, resumiendo pues,
que no será mi compañera de vida
y seguirá siendo mi compañera de ausencia….
Duele entonces, lo que se llevó, lo que le di
y todo lo que quedó pendiente...

A un día de usted me queda tanto amor por darle,
tantos días que compartir,
tantas ganas de hacerle el amor interminablemente,
tantas palabras que decir, tantos errores que olvidar,
tanta vida que entregarle, que me esta sobrando aquí,
porque a usted no le hace falta, no le sirve, ahora lo entiendo.

Se fue ayer, pero de modo tan unilateral
que los días a mi no me bastan para dejar de pensarle,
de alucinarle, de desearle, de amarle…
A un día de usted, tengo tantos motivos para seguir amándole
y tan pocos para dejar de hacerlo que decido amarle mientras tanto…

Hace unas horas la perdí, usted me perderá quizá en un tiempo,
aunque esto no le importe,
pero hoy decido no olvidarla,
no puedo, no es posible, no es necesario,
tan solo voy a concentrarme
en no pensar en usted mas de lo necesario.

A un día de usted, lo digo sin pena, sin miedo,
le amo más de lo que necesita,
pero mi corazón ya esta buscando motivos
para salir de este amor que me ahoga y que ya no le interesa…



IX.
Pequeño detalle


Todo listo para hacer el amor todo el día,
después de toda una vida de su ausencia
la tomaré, la besaré cada centímetro de su piel perfecta,
todo listo para derramarme dentro y fuera de usted…
todo listo burlarnos cuerpo a cuerpo del tiempo
mientras el reloj nos mira sin hacer nada…

Todo listo: el lugar secreto, la velas, el incienso,
todo entre sábanas, entre recuerdos, entre promesas…
Todo listo mi compañera de ausencia,
para hacer de este día como todos uno como ninguno

Todo listo,
no obstante…
la cama esta fría,
mis brazos menguan entre mis brazos
y mis labios ansiosos de besarte no lo entienden…

Todo listo:
todo listo. menos usted…
ha decidido no llegar a la cita,
y además se has llevado de corbata todas las citas posteriores
y el recuerdo y la memoria y lo imborrable de las anteriores…

No haremos el amor, no ha querido,
no ha querido siquiera regalarme una mirada sencilla
de esas que no le quitan nada….

Todo listo menos usted…
…ha dicho “no más”, ha dejado el cuerpo y el corazón enterrados entre estas sábanas que huelen profundamente a usted….

Todo listo, todo listo menos usted para escribir esta historia…


X.
Nota al pie de página


Este poema no es para usted aunque parezca,
es para sus ojos profundos hermosos e interminables
para su cuerpo exacto e incendiario
quizá para una de sus sonrisas interminables
pero de ninguna manera es para usted.

Que quede bien claro no escribo para usted
escribo por el añoro que me está matando
por esas caricias que me arrebató
por su mano que no toma a la mía
por su cuerpo que no me sacia ni me necesita
creo que también estoy escribiendo al silencio que se ha vuelto su voz
y de pronto podría ser que estoy escribiendo
por extrañarla exponencialmente
pero no estoy escribiendo para usted.

Este pedazo de poema no es por usted, compañera de ausencia
es por lo que se ha quedado pendiente
por lo tanto que nos quedaba por hacer
por ese adiós sin verme a los ojos.


No vaya a pensar que sigo escribiéndole
le escribo a su cuerpo
pero no a usted
a su ausencia
pero no a usted
a su recuerdo que calcina
pero no a usted
al espacio que le heredaste al vació entre mis brazos y los tuyos
pero no a usted
a su voz
pero no le escribo a usted
al amor que no se quiere ir
pero no a usted…
a la melancolía que me dejó
pero no, por ningún motivo le sigo escribiendo a usted.

No crea que este loco no tiene claro que se ha ido para siempre
y es a ese “siempre”
a quien le escribo lo que pudieran resultar estas letras,
pero no a usted
de ninguna manera se le ocurra que este es un poema para usted.



XI.
Tuve que sacarle la verdad a besos


Tuve que sacarle la verdad a besos
porque sus labios no querían decirlo de otro modo
y sus ojos no querían verme porque no han aprendido a mentir
…y así nomás, ya la estaba besando
cuanto tiempo espere besarla así, así de pronto
pero ya no podía esperar más
sus labios se estaban poniendo insolentes
y tuve que besarla
hasta que me dijera que sí o que no
pero que dijera algo
y así le saqué cada palabra
cada punto, cada coma de la verdad
a punta de besos…
…lástima,
la verdad no fue como los besos…
esa dolió, lastimo, abrió heridas viejas y nuevas,
mutiló desde los labios
hasta la planta de los pies que habían olvidado el piso…

Trato de concentrarme en los besos,
esos que llenaron la plaza vacía,
quiero pensar nada mas en sus labios que besan
y no en los que hablan.
Porque cuando besan sus labios me enseñan
mas o menos como es un sueño hecho realidad,
pero cuando hablan me enseñan
la realidad haciendo pedazos al sueño…
Tuve que sacarle la verdad a besos,
y es que si su boca hablara y besara al mismo tiempo
no podría decir esas cosas que duelen…



XII.
Cáncer


Me está usted doliendo hasta los sueños,
tanta necesidad de usted
me da dolor de cabeza.
Me está partiendo la madre
y me está tirando las lágrimas a pedazos,
y además dice que no y por si fuera poco me besa
cada vez que se niega.
Me duele con su corazón y el mío.
Me tiene con las rodillas sangrando
y con los labios mordidos
y además con una costilla punzando desde adentro.
Es usted insoportable cuando duele tanto
cuando está adentro y se sale sin anestesia
y cuando además de todo me pega con toda la fuerza de sus labios
y me corta la cara con su mirada.
Duele.
Duele.
Duele su distancia, su resistencia, su manera de irse.
Me duele hasta los sueños, desde los rotos hasta los imposibles.
Me duele en el estómago, en ese maldito hoyo que hizo
con sus palabras siempre en negativo…
Me duele tanto que me ha dado cáncer en las ideas
y mis poemas están enfermos, en fase terminal.
Me duele también de lunes a domingo, también entre semana
y en días festivos…
Me está doliendo hasta los sueños…


XIII.
Fe de erratas


Equivóquese
béselo
camine con él
dele la mano…
béselo hasta que se vuelva verdad,
diga su nombre hasta que olvide el mío
y después diga el mío para ver si realmente lo olvidó
y el día que olvide mi nombre
frente al espejo piense si realmente me ha olvidado a mi
y luego béselo
le ruego que lo bese todas las tardes de lluvia
bajo un techo viejo…
y que al escuchar la lluvia solo piense en él
y que la lluvia borre mis besos
y el veneno que dejé en sus labios…

Equivóquese siempre compañera de ausencia
desde hoy hasta el próximo siete de septiembre…

desde hoy hasta el siguiente suspiro por mi…

desde hoy hasta ese beso que se quedará esperando…

Equivóquese hasta que olvides su error,
hasta que me olvide a mi...
hasta que su error sea vuelva un acierto necesario…
Vaya, equivóquese.
Sabe que se estas equivocando
y aún así quiere equivocarse
así que cometa su error que es suyo
y luego regrese.
pero de verdad no se le olvide regresar…



XIV.
Punto de fuga


Se va:
a pesar de mis argumentos
a pesar de los suyos
a pesar de los nuestros…

Compañera de ausencia, se va:
no obstante regó besos por todo el parque
y se le cayeron algunas palabras que no quería decir
y no obstante que ya se estaba quedando…

Se va, me quedo.

Más le vale que él la quiera,
porque se vas aunque le quiera yo
y se va aunque me quiera usted.

Me quedo, se va.



XV.
A quien corresponde


Necesito respirar
y que el aire no tenga su aroma.
Quiero probar un helado que no tenga sabor a un beso suyo.
Es preciso cerrar los ojos y no verla, dormir y no soñarla.
Compañera de ausencia, requiero de un segundo sin usted
para acordarme de cómo solía ser antes de usted.
Solicito una audiencia con su ausencia
y unas palabras con su silencio.
Necesito dejar de necesitar cosas,
conceptos y todo lo que rima con su nombre.

Necesito que se vaya y que regrese
y que no vuelvas a irse…

Necesito compartir su ausencia con
alguien así como usted,
de preferencia usted…


XVI.
Versos frustrados


Me pasé todo el día pensando que decirle
y me acabó doliendo la boca y los pies y la cabeza.

Me caí. Me tropecé con lo que dejó en la sala.

Me enterré los recuerdos caminando por el parque.
Me pasé todo el día pensando que decirle
y le dije las cosas sin pensar,
pero le dije que me dijera…
y me dijo…
…y me pasé toda la noche
pensando en que decirle de lo que me dijo…
Me mojé. Y me dolió la espalda.
Me pasé toda la noche dando vueltas en la sala
tropezando una y otra vez
y me quite los zapatos
para hacer ruido con mis pies.

No quiero pasar toda la madrugada
buscando que escribirle, compañera de ausencia,
así que tome usted la pluma,
el papel y escríbase lo que quiera.
Pero a mi, ya no me este jodiendo…



XVII.
Utopía


¿Hubiera sido lindo no?
Cambiar el mundo usted y yo juntos
y no que el mundo nos cambiará a nosotros
y que usted me cambiaras por él…

y que el mundo, al final de todo esto,
no obstante nuestras ganas, nuestro amor,
nuestros momentos y nuestras promesas,
se quedará hecho un idiota mirando
como nos quedamos con las ganas de cambiarlo…



XVIII.
Desparacetamol


Que le quede claro compañera de ausencia,
que le quede claro lo que duele
y que le quede claro,
porque duele mucho
porque duele más de lo que suelen doler las despedidas
y porqué esta despedida
es más de lo que solía ser
lo que solíamos pensar
que haríamos juntos.

Termine de romperme bien roto el corazón
y luego quiero que me diga que se siente
y como le hago para no hacerlo yo algún día,
no vaya yo a romperle el corazón a alguien
en pedazos tan pequeños y tan inservibles…

Porque duele a su modo,
en su lugar específico,
Duele a su manera, a su estilo
en su espacio vacío.


Duele a la forma que suelen doler estas cosas que destruyen,
en sus besos ahora ficticios.
Duele en su historia, inconclusa,
y hay que decirlo: maravillosa.
En su manera de irse también duele.

Duele en su tiempo y espacio,
en su lugar de siempre ahora de nunca.

Duele a la derecha y más aún a la izquierda
y del otro lado, duele.

Duele en los sueños que hicimos,
en las pesadillas que dejó…

Duele usted, compañera de ausencia
a su más puro estilo de doler
y falta a su manera.
Compañera de ausencia
esta vez su ausencia duele más que otras veces
porque estuvo presente
y me dijo cosas que no sé como voy a olvidar
y me besó y me abrazó
y me dio la certeza de que existía.
Pero hoy su ausencia es inexplicable e involuntaria
se va porque se va
y porque acá no quiere quedarse…

Nunca estuve listo para que se fuera dos veces
y creo que no lo voy a soportar…

ya no tomaré el café con usted
y me niego a volver a tomarlo sin usted…
simple: no tomaré más café…

y usted no será mas mi compañera de ausencia…

No se despidas, ya lo hice yo.
No diga nada, no lo dijo a tiempo.
No venga, ya no estoy, me fui (me lo pediste).
No me diga que no hubiera funcionado,
eso repítelo frente al espejo hasta que te lo creas.
Y por favor, olvide usted esta historia,
qué es solo un frustrado intento de ser felices.

No me busque porque no va a encontrarme
porque no me pudo ver estando a cinco centímetros de tus ojos.


Adiós.
Adiós.
Adiós.
y aunque me muera por decir hasta mañana,
hoy solo puedo decir adiós…



XIX.
Se queda


Después de setecientas noches
con sus días, sus insomnios y sus pesadillas,
tras treinta y cuatro estrategias infalibles para olvidarla
y con seis o siete camas compartidas,
a lo largo de una suicida campaña para no saber más de usted...
concluyo:
¿Si no he podido sacarla de mi corazón,
no será que es ahí a dónde pertenece?

En contra de su voluntad y de la mía,
su recuerdo,
¡se queda!

Se quedan sus caricias indelebles.
Conservo su nombre en la parte más inmediata de la memoria,
ahí, dónde más estorba,
ahí se queda.

Se queda su fecha
su color favorito,
sus ganas de hacer algo juntos,
se queda intacta su frase
que llegó en el momento justo
y en el lugar preciso...
Todo eso no se va a ir aunque se lo haya llevado,
ni podré deshacerme de tantas cosas,
en forma de tatuaje en la capa inferior del mio cardio
así, así se queda...

Su ausencia,
esa ausencia de estar siempre en todos lados,
esa también se queda...

¿Si no puedo dejar de pensar en usted,
no será que ya es parte de mi corteza cerebral?

¿No será ya un ingerto de mi piel?

¿Acaso es verdad que hay cosas que no se pueden olvidar?

El amor que hay para usted,
no es reciclable,
ni biodegradable,
y esta a su nombre,
así que se queda,
en la reserva,
en el rincón de las cosas importantes
en el cajón lleno de polvo
dónde se guarda, entre otras cosas,
la fuerza para seguir viviendo...

Se queda,
nada de eso se va, se olvida, se desvanece
ni siquiera se deja para otra ocasión...

No más luchas imposibles por sacarla
de un lugar dónde fui yo quien la puso...

A vivir con eso,
sin pena,
sin culpa...

Ahi se queda,
y así,
a vivir,
con lo hermoso que es tenerla
con tinta indeleble, en esta historia...



XX.
Contrarréplica a Don Joaquín Sabina


Tanto la quería, que tardé en aprender a olvidarla,
diecinueve días y quinientas noches…

Joaquín Sabina


Fe de hechos, maestro Sabina:
Ya pasaron diecinueve días
según usted maestro me faltan mis quinientas noches
pero yo no sé si sean suficientes…
porque no se si mis noches han sido noches
no puedo dormir
y en la siesta tengo insomnio por que sueño con ella
y despierto sin ella…

Diecinueve días sin sus ojos eternos
sin su piel blanca
sin su risa contagiosa…
sin ella, sin mi compañera de ausencia..
ahora voy por las quinientas noches
que usted Don Joaquín tardó en aprender a olvidar a su “ella”
mi ella está muy presente todavía
y no se si basten mil noches incluso…

A la mía Maestro Sabina no se si haya manera de aprender a aprender a olvidarla
doy fe que me he partido la madre hallando maneras
y quizá mientras aprendo a olvidarla solo la recuerdo
detalle a detalle…

A diecinueve días de ella me veo peor que al principio
me veo con llanto que ahoga
con sonrisa que no llega
con letras que se repiten y se repiten
una y otra vez, una y otra vez por ella….

Usted Don Joaquín Sabina
tardó en aprender a olvidarla diecinueve días y quinientas noches
según obra en actas oficiales de su canción que parte la madre…
hoy enero trece, a mis diecinueve días sin ella
yo no se cuanto tarde en querer aprender a olvidarla.

Círculo Cromático (2007) "Violeta Inconfesable"






VIOLETA INCONFESABLE


Algo sobre la muerte del Peatón Sabines


¿Sabes lo que han dicho Jaime?
¡Han dicho que has muerto
y se han atrevido a escribirlo y publicarlo a ocho columnas!
¿Quién habrá regado ese rumor?
Sospecho y con razón
de aquellos que creen que es posible, probable o siquiera pensable
que suceda ese suceso al que llaman tu muerte.
¡A genios como tu, no se les puede ocurrir algo como morirse!
¡Los amorosos callan! callan, pero no mueren.
Tus manos, la derecha y la izquierda,
esas no podrían irse ¿A dónde? ¿Por qué?
¿Para qué habrían de irse?
No puedes, no puedes, no puedes morirte
porque no quieres morirte,
porque tienes miedo de morirte
y además sabes que tu cadáver no será respetado.
¿Sabes lo que dice la gente?
Dicen que has ido Jaime,
que ya no estas con nosotros,
dicen, no conformes, que te moriste.
¿Acaso no saben los habladores
que muere el Mayor Sabines, la Tía Chofi... pero no Jaime Sabines?

El Jaime que dicen que se fue,
el de la foto fría e inmóvil en los periódicos,
ese, ese no se parece a ti, a lo mejor a tu cuerpo, pero tampoco
es nada de tu cuerpo, entonces no eres tú ni se parece a ti.
Ese no sonríe, no llora, no habla, no calla. no se enoja,
a ese no le preocupa el amor.
¿Porqué no les escribes un poema de tu vida para que dejen de hablar de tu muerte?
Uno muy fuerte, muy en serio, uno de los que solo tu sabes...
Ven a decirles, grítales de una vez por todas,
grítalo una, dos o tres veces ¡qué estás vivo!
Se dice, se rumora que Jaime Sabines ha muerto
“!Que costumbre tan salvaje de olvidar a los poetas!”



Hombre que se va y mira a su hija

Pequeña de los ojos tristes,
no sabes como me dolió verte llorar tanto
y como me duele seguir oyendo tu llanto
a cien pasos de donde estás ahora.
Antes que nada quiero que sepas
lo mucho que sufrí al salir por la puerta café
sabiendo que no regresaría esa noche, ni la otra, ni la siguiente.
No tengo corazón para pedirte que lo entiendas
¡Que carajo vas a entender a tus cinco!
¿Por qué coño habrías de entender sí viste que
se iba a quien tanto amas?

Pequeña de ojos tristes perdón por haberte dicho adiós
cuando siempre te enseñe a que dijeras “hasta luego”.
Disculpa si no pude traerte conmigo
pero no te llevo conmigo porque no sé a donde voy,
quédate mejor entre esos brazos fuertes
que te cargaron hace unos años y a mí
me abrazaban hace unos meses.
No sabes como me duelen esas lágrimas
tan pequeñas. y tú aún más pequeña
y esas preguntas tan grandes
y esos “porques” tan llenos de razón
y tan carentes de respuesta.
Me duelen otro tanto las tareas que ya no haremos juntos,
tus letras tan chuecas
y esas risas borrando las tachas de la maestra.
Siento raro que serán otras manos
las que han de sacar punto al viejo lápiz.
Tus abrazos, esos que no querían soltarme,
tus manitas empuñadas de coraje e impotencia,
tus ojos tan llenos de agua y tus palabras tan llenas de razón
todo eso me hace titubear.
Miro atrás y que pequeña se ve a ciento cincuenta pasos
la gran puerta café tras la cual esperabas
mis ruidos.
Pero que lejos estoy,
sé que en veinte pasos más
seguirás tan triste como yo
y mirarás a mamá y le preguntarás por mi
y mañana querrás que todo sea un sueño
e iras a lanzarte a la cama sobre mí.
Pero antes de que no me encuentres,
debes saber que no fue fácil,
y que menos lo será sin tu carita esta noche.
¿Qué te puedo decir de la libertad?
¿De los sueños? ¿De lo que hay mas allá de la puerta café?
No se si quieras saberlo pero voy tras un sueño,
un sueño que no pude soñar entre esas paredes
en que tu y yo soñamos tantas veces.
Pero este es un sueño de esos que nunca se hacen realidad
pero uno va tras ellos no obstante.
Princesa de ojos tristes,
ojalá y ya no estés llorando
y refugiada en la estúpida magia de Disney
hayas encontrado una pantalla pa’olvidar.
Nenita, que te pueden escribir estas manos
que no te acarician el pelo ahora
y que te cargaban a unos minutos de haber nacido.



Estas cobardes que necesitas ahora
y que no, que no están pero
aunque no sepas leer aún,
escriben para cuando leas...
Verás pequeña de los ojos tristes,
tengo que irme porqué mamá no me soporta
y porque yo ya no me soporto.
Se que verás a tu madre con rencor
pero no la culpes nenita,
ella no hizo mas que decir la verdad
y las verdades a estas alturas de la vida duelen.
Pero hay una verdad que nunca dolerá
y esa es que te amo y que te extraño
y que me duele, chingada madre, como duele.
Como duelen esos regresos del colegio,
esas letras chuecas,
esas tardes tirados en el sofá.
Como me duelen desde ahora tus preguntas de la vida...
Pequeña de los ojos tristes,
ojalá y puedas perdonarme,
pero yo te quiero feliz
y para eso tengo que ser un poco más feliz
y mi felicidad esta tras las montañas
y tras las montañas, debo ir solo.
Pero una vez cada cuando, tocaré la puerta café,
y si estás dispuesta charlaremos, reiremos, lloraremos...
Pequeña de los ojos tristes,
quizá a estas horas estés durmiendo
y quiero acariciarte con mi pensamiento
para que sepas que nunca te olvido.
Pequeña de los ojos tristes,
a tantos días de cruzar la puerta café
y a unas horas de haberte dejado frente a ella
como cada quince días termino esta carta,
y no te pido que seas fuerte porque ni yo lo he sido.
Mejor te propongo que juntemos
nuestra debilidad por las noches y si el llanto te vence
estaremos haciendo lo mismo.
Leerás esta carta algún día,
quizá a tus trece o a tus quince o a tus dieciocho
o el día de tu boda o después de que tu viejo haya muerto,
por eso antes de irme quiero agradecerte por esos días
que vivimos juntos, y por los muchos tantos que viviremos
juntos estando separados.
Pequeña de los ojos tristes,
nunca olvides al “papo”
que este ermitaño escritor e idealista,
donde quiera que esté, esta soñando,
es lo único que sabe hacer
y nunca
nunca habrá de olvidarte.
Por siempre: papá

Círculo Cromático (2007) "Negro Claro"

NEGRO CLARO


Necesito un plan “b”

Necesito un plan “b”,
hay que decirlo, los sueños fallaron
o quizá soñé los sueños equivocados
y no quiero dejar de soñar
aunque soñar me haya dejado despierto.
Necesito un plan “b”,
las cosas no salieron del todo bien
y más bien resultaron del todo mal.
Todos se fueron, se alejaron... no volvieron
y no quiero estar solo
y quien sabe, quizá la soledad sea buena compañera.
Necesito, preciso de un plan “b”,
me llené de felicidad, una gran felicidad
y me quedó muy grande aquella alegría
y luego se encogió demasiado
y creo que aún quiero ser feliz
con una felicidad mas adecuada y menos grande.
Me urge un plan “b”,
porque di todo el amor de todas las formas.
Amé, un amor como pocos, eterno
y luego el reloj le ganó a la eternidad
y el amor como pocos se volvió como todos
y a pesar de todo quiero volver a amar,
como nunca o como siempre.
Un amor un poco más convencional.

Necesito un plan “b”,
porque los sueños se rompieron.
Eran sueños grandes y tan grandes que no me quedaron.
Creo que buscaré, necesito un sueño de mi talla.
Necesito un plan “b”,
porque todo salió mal.
Endeudado, divorciado, desempleado y
con una maleta vacía.

Aun así preciso de un sueño preciso.
Arrendando mi corazón al mejor postor,
subastando mi último sueño
y con la poca locura que me queda,
con todo eso debería quizá llenar la maleta vacía.
Mejor aún
¡Voy a tirar la maleta y a dejarlo todo!

Necesito un plan “b”,
quizá soñé los sueños equivocados.
Es posible que no haya amado de la manera
digamos adecuada y convencional.
Necesito un plan “b”
porque en este momento
mi vida es solo dos palabras
el pronombre “mi” y el sustantivo “vida...

Necesito un plan “b”

...hay que decirlo, los sueños fallaron
o quizá soñé los sueños equivocados.



Te quiero

Te quiero.
Porque puedo vivir sin ti y elijo vivir contigo.
Porque sin ti no me muero y contigo tampoco.
Te quiero no por eterna mas bien por instantánea.
Te quiero porque si te vas me quedo y te quedas sin que me vaya,
Te quiero también,
porque no te quiero tanto, pero te quiero bien.
Te quiero por tu silencio y por tus palabras
y porque el futuro no existe mientras tengamos presente.
Te quiero, y quizá hasta te ame,
pero mientras te quiera, ¿qué mas da?
Te quiero por que hay algo antes de ti
y por todo lo que hay después de ti
y más que nada, por lo que hay contigo.
Te quiero por que te quiero
y me dejas pensar que me quieres.
Te quiero porque me tienes
y me dejas creer por un instante que te tengo.
Te quiero por que no eres lo máximo y pretendes no ser lo mínimo.
Te quiero por tu cuerpo y tu mente,
que son distintos, y están a distintas horas
y no pretenden nunca mezclarse.
Te quiero mucho, porque sin ti, no pasa nada
y contigo pasa de todo.
Te quiero por que dices solo lo que quieres decir
y me haces rogar por lo que no dices
y de nuevo dices solo lo que quieres.
Te quiero por no ser la mujer de mis sueños
y ser la mujer de mis realidades.
Te quiero porque no eres la primera
y no pretendes ser la última y eso no te importa.
Te quiero tanto que a veces hasta me quieres por eso.
Te quiero porque te importa mi dinero, mi educación, mi casa,
mi familia, mi auto, mi perro y mi manera de vestir.
Te quiero de la manera más convencional, pero te quiero.
No soy el que más te quiere, pero te quiero de todos modos.

Círculo Cromático (2007) "Gris Liza"

GRIS LIZA

Sepulcro

Era
como
un funeral
pero creo que Liza
se notaba pálida
...dos muertos
una vela...
era
como
un
funeral.


Testamento


Se llamaba Liza
y no dejó
nada para nadie.
Dejó su nombre
a nombre
de un nombre
que nunca nombró.
Se llamaba Liza
y la maté
antes de morir con ella.


Resurrección


…tuve que matarla antes de morir con ella
y la metí en un corazón que tengo para ocasiones
de esta naturaleza…
Enterré la caja en el cementerio de los locos
donde me enterraría mas tarde, cinco minutos después.
Noté que su alma era azul
el cofre fue abierto por mi mano terca e impertinente…
Liza ha vuelto del viaje que nunca hizo,
en tono azul
y con una soledad compartida.


Liza en el surtambienexistiendo


A estas horas,
que son las de acá
y no las de allá está Liza lejos, lejos
y tan lejos
que no se ve ni el color de su maleta.
Liza se fue
a buscar,
a llorar el tango,
a maquillarse de andes,
a ondear su verde con el azul celeste.

Ojalá Benedetti no la vea
porque si la encuentra
se la queda de musa
y entonces
habrá que atar de manos al maestro
y a Liza engraparle el boleto de regreso.


Liza en el diván


- …el boleto de regreso, imagínalo,
luego vas a pensar que hoy estás a punto de tirar esa reja,
esa reja que te tiene encerrada dentro de ti misma…


No creo que sea el momento de hablar,
mis palabras ya son espuma…
…pero recuerdo que un día fui mar…

- Háblame del mar…

No puedo, quiero hablar de la espuma
de una espuma azul que sale de mis cabellos…

-No, háblame del mar, debemos hablar del mar…

es de plata… pero me duele mucho
y arde en cada poro de mi piel
y a veces se derrama por mi ojo izquierdo

-…y ¿el derecho?..

¿El derecho a que?

-…el derecho del ojo derecho a llorar

No llora, yo no he dicho que lloro
solo he confesado, en contra de mi voluntad
que el mar es de plata
y que escurre…
siniestramente por cada uno de mis ojos izquierdos…

- Háblame ahora del otro ojo izquierdo…

Se cierra de vez en cuando para concentrarse en un recuerdo
…se llena de ese motivo, y se tarda seis meses en abrir…
y normalmente, cuando cierro ese tercer ojo izquierdo
me imagino sentada en el mar, de noche… y las caderas estrechas
dibujan castillos de arena…

Círculo Cromático (2007) "Guinda Cereza"

GUINDA CEREZA


enciendo una vela

Enciendo una vela
para que en este oscuro lamento
pueda verse el calor de tu boca
que no pretende soplar al fuego.
A oscuras se ve a lo lejos el rojo cabello de mis ansias
y con el viento se va todo.

Ahora con los pies mojados de un río
que ha caído ¿calzamos ambos?
Si tocamos el cielo ¿tocamos ambos?
¿O es que lo secretos tienen solo pies descalzos?
Las manos a oscuras buscan tu rostro…
…enciendo una vela por estar ahí,
tan sólo estar en ese espejo mortal
de tus labios al sonreír…
Enciendo una vela
para no prender la luz y ser sorprendidos por el mundo.


psicología enorme de una pequeña soledad


Mi mente no puede calmarse,
no es cuestión de confesar
sin embargo las ideas quieren traicionar el sello
de los nombres que sólo se mencionan mañana, cuando haya muerto.
El pensamiento se confunde, pero no en ayeres inciertos,
no sirve el intento de ver cuadros en el papel blanco,
las ideas no tienen precio.
Mi mente no puede ser medida,
sólo se desordena al compás de la tuya
gritando ser una locura que no quiere ser curada.
Esto no se cura, no es locura
es tan solo miedo a la cordura…

Miedo de tocar la tierra
y no hallarte como en este cielo
pintado de un color azul infierno…
No se puede domar la mente que ha roto la cadena de las gráficas
y saltó al abismo sin ser empujada…
Si esta locura es pecado,
júzgame tú, domadora de mentes.
Pero si se trata de aquel sueño de antaño,
sella mi secreto con tus labios inconscientes…


tres formas de romper un hielo

Puedo violar el sello de tus labios
y robar un minuto de néctar
de tu suavidad lejana,
oculta en el misterio de tu ropa blanca.
Puedo viajar de noche, en tu noche, en tus suspiros
y robar la urna donde reposa el secreto de un dios no pedido.
Esa, oculta en la mirada tras el lecho de sábanas manchadas.
Debo ser un poco menos yo,
y estar volviéndome un poco más tú,
así entonces, quizá no me separe jamás
de este bendito pecado…



encrucijada


No quiero mirar de frente,
el encuentro puede ser definitivo.
No camines en mis pasos,
si se cruzan con mis sandalias de sangre y nostalgia
nunca podrán caminar solos.
No escondas el amor,
ese sembrado sin sábanas y cosechado sin escrúpulos,
si el silencio vuelve a romperse
tendrás que hablar siempre de esta historia.
No lleves tus sueños en los ojos, así, tan a flor de piel
si son vistos por mi pupila ansiosa
ya no veré nada que no sea tu interior de santas profanaciones.
Calla, no digas tu nombre,
no lo digas porque podría aprenderlo
y sería lo único por gritar en mis insomnios de derrotas.
No derrames tu sonrisa cuando caminas,
debes saber que si la interpreto
haré de tu cara un escudo de guerra, un nudo de historias falsas.
No hables en silencio, si te escucho nunca podré escapar…



Testamento sin tinta

Pronto gritaré el final de la historia,
antes de que muera ahogado el secreto.
Una nada basta para dejarte mis palabras,
las que el viento nunca quiso llevar consigo,
las mas estúpidamente honestas...
...que poco importa ya la importancia
...que poco estorba ya lo que estorbaba
...que poco ayuda ahora lo que podría ayudar
...sin embargo el tiempo espera.
Esta tinta derramada sobre un libro,
sobre aquel nombre de hoja en blanco
como si solo siempre fueras tú
en aquellos nosotros, los de papel y crayola.



Paraíso

Se muere tan bien aquí sin que llegues
antes que llueva.
Un momento sin muerte, con la mirada llena de vida
conteniendo el alma, y los sentidos confusos.
Se ama con tanta calma,
en los rincones de espuma roja,
en tus lienzos de trazos inciertos.
En el lugar de huellas de cuatro en cuatro
en este cielo intratable
en esos minutos sabor sudor.
Se calla tan bien aquí
en este desierto de pecados nombrados por
leyes sin pecado.
Se ama tan libre
librando la batalla por romper el silencio...
Se muere tan bien aquí,
que puede ser quizá,
después...



mientras tanto


Escape
huída
candado en el sobre,
parafina en los nombres,
sepulcro del poeta.
Muerte del amor inmortal,
late por última vez este reloj
de sangre reventada por el compás de tu cintura.
Se tiene que reír de nuevo el reloj que camina para atrás.
Reposo, mirada, sonrisa, verdad
alma, temor, final en silencio.
Lo que nunca se dirá en el paraíso
como si fuera esa fuente húmeda sin una gota de agua,
en un instante y dos “mientras tanto”
nuestro último ruido, juntos, así.



visión

Quiero verte a los ojos
aunque tus muslos impidan que mi mirada cruce tu cintura.
Quiero beber tu sangre,
y limpiarme con el lienzo que ha secado el sudor de tu lágrima roja,
paso a paso, mujer de carne y carne.
Quiero romper la barrera de tus senos,
cubiertos por una moral con textura de encaje exagerado,
abalanzarme sobre la inútil resistencia de tus brazos,
delante de aquellas fotos de infancia.
Quiero hacer que grites que grite,
y quiero gritar,
romper la hipocresía de tu silencio de dama doblegada,
sufrir, sufrir en tu descenso, cuado caigas
de tu monte de sudor sin pudor.
Quiero detenerme en tu abismo,
en tus cabellos enredados al brazo perdido en tus latidos
y quiero ser yo al final esa cobarde y miserable lágrima.
Quiero nublar la visión que has tenido en la cama color melancolía.




insisto


Insisto en ser esa sombra de tus pasos
de la recámara a la barra.
Esos labios de la copa a mi vientre,
ese vientre de mi copa a tu sombra,
quiero sentir esas canciones de tu voz alterada,
esa luna de sonrisa opaca,
ese espejo de voces sonrientes.
Insisto, perdóname, en ser la canción opaca
de la luna servida en una copa.
Insisto en el vino de tu sangre,
en ser el néctar magenta que recorre
los alaridos de los dos haciendo un solo cuerpo...
...una destrucción.
Un minuto ante el espejo de luna opaca.
Insisto en madurar tu cuerpo
al envolverlo en el periódico viejo de mis historias de infancia.

Con esa ansia infantil
luchar contigo en esa guerra de generaciones,
esas que se obligaron a sentir por sentir.
Insisto, disculpa de nuevo,
en tus caderas de leche de gotas blancas.
en tus alejadas canciones de cuna
en el arrullo de tus sábanas virtuosas color magenta violáceo.

Insisto en ser la sombra azul de tu mas
rojo morado.



eres tan simple


Eres tan simple
como el agua que bebí por soportar tus senos.
Somos una especie de animales que no saben llevar el celo,
como dos extraños cogiendo
por falta de un mejor lugar para saciar el instinto,
ese que se nos negó cuando renunciamos al simio.

Soy tan cualquiera
como aquella en la que te has vuelto cada noche,
en que muda, en tu llanto de melancólica estupidez
intentas hilar uno de mis pasados
con el futuro que hemos olvidado, ayer.
Eres tan simple como el viento que tragué
cuando negaste tu aliento.
Y así, has negado el placer.
Ese que ayer te dejó tendida entre ramos de rosas amarillas
sepultando tu cuerpo de una sencilla timidez.
Somos simplemente cualquiera
y cualquiera que hemos sido es sencillamente nosotros.
Eres tan simple,
entre las simples corrientes de tu vientre abierto
enterrando la sencilla unión obligada en los sacramentos
de tu vida ensimismada.



como agua caliente


En tu brisa de cabellos de un desorden conmovido
por la lentitud de mis fracasos,
en esa osadía por llevarte al cielo, ese que sólo tu conoces,
egoísta y ladrón de un paraíso fingido.
En los lentos y lejanos sabores de tus labios,
estando así en un profundo color marrón,
saliendo por el carmín de tus suspiros ocultos,
entre sábanas de menta,
despojando esas ropas de tela barata,
descubriendo la tela fina de esa desnudez anunciada.
En tus cabellos de una brisa conmovedora y desordenada,
enredando la mente, esa que no es la meta de las sábanas...
Estando dentro de esas risas interrumpidas por la lenta
agonía de tus gritos,
esos que sucumben en el deseo de un mas allá...
Allá no hay nada, aquí estamos los dos.



tu prostituta elegía


En tus flores de oriente,
en este paraíso con código de barras
ese oro que brilla con monedas de cobre,
tu tapiz negro a precio de blanco.
Esa vela tuya
que apagada es esa manía de dormir solo,
de solo dormir por esas dos bocas empapadas de una,
la nunca besada.
Niña silenciada por el lastre de un alma robada.
Y cuando me robo tu mano sin argolla
en el momento preciso de lamer tu maldita existencia
con el árbol revelado tanto tiempo atrás.
Lejos, lejos de la censura de tu baile clandestino
rígeme ley de mujer
rompiendo el cristal de la vida bien vivida,
vivida en otra vida que quiso ser vida.
Me sorbo tu tiempo amarrado
con esa prisa de zapatos húmedos y sin zapatos.
Elévate al cielo a tu nube negada,
toca el cielo mientras caigo de la torre.
El cielo cubre tu cuerpo de un rostro sin rastro.


muñeca inmóvil

Quédate en esa espalda, no des una mirada equivocada.
Estampa esas marcas de uñas
del salvaje crujir de tu montura
en el oleaje de la cama desordenada por tu carrera contra el tiempo,
de esas palabras de suciedad oligarca
adornando tu boca que recuerda el sitio
en que quedó un poco de saliva.
Trago de un solo sorbo la sábana
aunque no dejará de hablar esa historia instantánea,
esa en que recorrimos nuestros cuerpos,
sudados por el tiempo,
extasiados por una calma de besos impares,
de caricias multiformes.
Esas caricias están a un lado de tu espalda,
maldiciendo el polvo de un par de almohadas viejas
desplumándose en la guerra de cuerpos
con armas blancas y rojas.
Déjame dejarte aquí
y quédate como quedamos.



Ceguera e idiotez


Me quedo hecho un idiota si la miro tanto.
A veces por eso cierro los ojos, para verla de otro modo
robando al oscuro de mis ojos cerrados
la luz de los suyos y la veo de todos modos.
Intento no verla tanto para inventarla y luego al abrir los ojos y verla como si fuera la primera vez.
No hay manera de que mis ojos olviden como es usted,
cómo la veo y de pronto no la veo en ese juego de mirarla otra vez.
Cuando cierre los ojos otra vez, sé que la buscaré
allá en donde usted me dijo que los sueños se hacen ciertos
y donde su mirada que dure para siempre y que el siempre duré un poco más a cada oscuridad que su luz vendrá tarde o temprano
en lo que queda de mis noches oscureciendo con su luz a la noche y a sus misterios.
Nunca su mirada fue tan fija
como en aquella noche que quedé hecho un idiota.


Relatividad


Hoy he pensado, entre otras cosas en lo poco que dura el tiempo,
a veces sus abrazos duran mas que un segundo
que dura mas que su abrazo, y entonces
instante deber ser el espacio entre un abrazo y un beso suyo.
No sé si las horas entonces sean la duración de su cuerpo desnudo.
A veces creo que el reloj
lo hicieron los que no saben del tiempo.
Cada vez que penetro su carne, el tiempo desaparece,
me derramo en usted y los segundos no pueden vencerme.
El reloj se encela de que tus piernas suban y bajen ignorándolo.
El único reloj es el que marca tu pierna izquierda detrás de mi mano derecha entre tu cuerpo sudado y mi cuerpo exhausto,
O ¿será que nosotros hemos hecho un tiempo nuevo?
No sé si el tiempo tenga fin, pero su cuerpo, doy fe, no lo tiene.
Sus senos de un delicado blanco
han decidido tocar mis manos
y mis muslos sin permiso infringen la blancura de los tuyos...
...como amo ese momento en que amo cuerpo a cuerpo
en una batalla que tu ganas y dejas que yo pierda
y al final, se pospone el duelo para otra noche.
A la cita, puntual,
tu desnudez,
la sábana pérdida, los libros borran todo lo escrito para redactar
lo que ven sus lomos.
Mi lomo que te asfixia
y tus piernas que ahorcan mis labios
mientras bebo el interior de tu vientre
a puñaladas de lengua
y mi saliva se confunde con mi semen
mas adelante
y tu oasis cae sobre mi desierto
y entonces
llegas a ese lugar que solo tú conoces
y me lo platicas con esas punzadas
que tratan de matar mi sexo
y luego un silencio marcado por la cascada
de tu líquido y los libros escriben
que la sábana se esconde pudorosa.
Los labios se cierran,
los de tu boca y los de tu vagina
y nuestra blancura
espera en silencio que nuestros cuerpos
se reten a muerte mas tarde...



nota al pie de cama


Usted se sabe quemar por dentro sin prender la sábana.
Que bien enciende la fogata entre sus piernas
y me da sueños de fuego mientras estoy despierto.
Su cuerpo es el péndulo perfecto
y yo, ante su vaivén,
soy solo un punto de referencia...
y arde
y ardo
y va y viene
y nada mejor que venirse
en su lumbre y sentir como su fuego es el que extingue mi agua
y es que sabe usted quemarse tan bien allí dentro.
Quisiera que le prendiera lumbre a la sábana
y a mi también para poder acompañarle en su delirio...
en que su sombra me sedujo
y tuve que hacerle el amor.
Estaba celosa de mi cuerpo dentro del suyo
y entonces me desnudó
y paso a paso fueron nuestras sombras
entregándose, dejando de ser sombras por un instante
se dejaron llevar por esas cosas que solo son del cuerpo
y fueron cuerpo.
Ni la luz de sus gritos
pudo esta vez desvanecerlas.
usted
yo
y un buen disco de jazz,
en penitencia, en plenitud
a un orgasmo de encontrar un objeto volador no identificado.
Míreme una vez mas, para de plano renunciar a todo
y alcanzarla en su nube de fantasía,
recoger mi boleto de ida nada más el de ida,
irme siguiendo esos senos.
No tiraré migajas, no quiero regresar
aunque el fugarme con usted sea fugarme de mi mismo.
La distancia mas cercana entre dos puntos
son las curvas de su cuerpo
Allá se mide entre su espalda y sus senos
Raro, pero sencillo.
No cabe duda que los matemáticos,
Intelecutaloides, esos asalariados de la perfección
nunca le vieron andar desnuda por la recámara.
Mañana es solo una referencia de que hoy estamos juntos
Y aquí es un punto definido por el abrazo de nuestros cuerpos haciendo el amor ruidosamente entre las hojas del calendario que se agitan inagotablemente cediendo el paso a nuestro tiempo.
No sé si exista un día después de este en que nos vulneramos,
Antes, soy fe, antes existe, porque hicimos el amor ayer.
Con frecuencia cuestionamos el tiempo mujer.
Pero “antes” es el momento justo en que mis manos están por tocarla, recorrerla, repasar sus detalles.
En este momento, entre su talle y sus labios,
existe quizá ese otro día al que llaman mañana,
No lo sé, quiero averiguarlo con usted...

Círculo Cromático (2007) "Rojo Óxido"

ROJO ÓXIDO


tierra I

a los cinco aprendí a decir mentiras
a los doce me gustó
a los quince era un experto
a los dieciséis no sabía hacer otra cosa...
a los dieciocho me volví poeta

tierra II

hasta la fecha no he visto a ningún chimpancé
volverse hombre...
Darwin tenía razón,
los monos no son tan imbéciles.

tierra III

decidí ser poeta cuando
ví el primer juego de geometría,
y su único propósito era medir,
gracias doy a quien inventó las cerbatanas
e hizo que la escuela valiera la pena...



tierra IV


confieso que he vivido
pero no sé desde cuando ni para qué,
disculpen si aún no puedo confesar mi muerte.


tierra V


¿para que son los indigentes?
para producir la miseria que el gobierno exporta al extranjero.
¿para que son los botes de basura?
para que los indigentes tengan donde posar para las cámaras de televisión
¿para que son las cámaras de televisión?
para que los indigentes se vuelvan ricos en las telenovelas...
¿para que son las telenovelas?
para que las compre la gente de aquí en lo que el gobierno exporta miseria.
¿para que es la miseria?
para que la televisión tenga de que hablar.
¿para que es la televisión?
¡Para que cuando hablen los indigentes nadie los escuche!


tierra VI

¿de que mueren los poetas?
de cordura, la realidad los levanta un día de la cama
les abre los ojos, les engrapa los párpados
y los lleva de paseo por la calle...
...nunca se ha sabido de uno que regrese vivo después
de andar de realidad por la ciudad.

tierra VII


¿qué es un poeta después de ser poeta?
viento
¿qué fueron los poetas antes de ser poetas?
viento
¿y el viento que es después de ser viento?
poesía.
¿qué es la poesía después de ser poesía?
nada.

tierra IX

¿los poetas lloran?
a veces, solo cuando se les acaba la tinta,
normalmente es cuando mas escriben.
¿sin tinta?
si, sin tinta y sin nada.


tierra X


No nací poeta,
me hice poeta
a poetazos.


tierra XI

En la calle se murió,
seguro que nadie se dio cuenta,
porqué a nadie le importa,
hoy en día los muertos son una costumbre tenebrosa,
y es que ver a los vivos por la calle es mas raro hoy en día.


tierra XII

un caballo con patas de caballo
pero que tenía algo mas, y por eso no era caballo...
¿qué es un caballo?
un unicornio al que algún humano le ha robado el cuerno
para hacer bolas de billar.


tierra XXIII


¿Qué porqué soy poeta?
porqué hice el examen de admisión para la realidad
y reprobé.

Círculo Cromático (2007) "Azul Marea"

AZUL MAREA


Adiós accidental


No era mi intención escribir un adiós,
pero ahora que te vas, y te vas para siempre,
te dedico este pedazo de poema
de un poema que debiera escribirse y sin embargo te vas
y es para siempre
de nada sirven ya mis plegarias, mis promesas, mis rabietas
incluso este pedazo de poema no sirve para un carajo
pero te vas, y es para siempre y yo,
escribo pues este adiós, con tono solemnemente melancólico
te pido por favor llévate la daga con la que iba a cortarme las venas el día de tu partida,
es evidente que no lo haré porque soy valientemente cobarde,
llévate todos mis zapatos y regálaselos a un pordiosero, yo ya voy a caminar descalzo y además voy a caminar poco,
toma estas veinte cartas que me escribiste, te devuelvo todas tus palabras para que puedas usarlas de nuevo, ¿de que vas a servir sin ellas? Tómalas, tienen algunos “te amo” que seguramente sirven todavía, y entre líneas hallarás también consejos para conquistar un corazón.
Te vas y nada queda de ti si no tu ausencia, tu aroma y el hueco en costilla izquierda.
Si pudiera te daba mi corazón para que lo llevarás contigo, pero es una víscera, llena de cartílagos y para que coño iban a servirte.
Además no me voy a morir porque te vayas, pero aún voy a vivir porque te vayas.
Quisiera acompañar con una música tenue y adecuada tu partida,
pero hace tiempo que tus oídos no escuchan nada.
No era mi intención, lo juro, despedirme
pero ya que te vas
ya que te me vas, mi mujer de tantas noches
tómate una copa de vino
y vamos a brindar, no por lo que fue, eso ya no es,
vamos a brindar con el pecho erguido por lo que será
por ti, y por él, por mi y por ella,
porque seamos desdichadamente felices
y porque una vez cada cuando nos acordemos el uno del otro
y nos dediquemos esa lágrima fugaz.

No quería escribir un poema de despedida
pero te vas y has dicho “para siempre”
y yo me despido al estilo de los de mi estilo
llévate también una bufanda para el frío y este libro viejo para el calor
y llévate tu desnudez que esta ahí tirada bajo la sábana
mira que si la dejas, no respondo y quizá puedas necesitarla algún día mas que yo.

No pensé que diría cuando te fueras
y no quiero pensarlo ahora
ya ves, yo siempre diciendo lo que pienso
y ahora no pienso lo que digo
así nos pasa a los que vemos que se va a quien tanto amamos
y se va, porque tiene que irse y además dice que es para siempre.

Llévate algo para el camino,
no sea que te dé hambre
una manzana, un pan con mermelada,
y un pedazo de mis labios, no te doy todos los labios
porque quiero besar a alguien algún día,
no a ti, no te preocupes, ahora entiendo que es para siempre.

Pon tu maleta en el suelo un momento,
deja que suene el reloj para que quede marcada tu partida para siempre…

¿No quieres llevarte la cama? ¿las paredes? ¿las sábanas? ¿la regadera? ¿el ropero? ¿el suelo? ¿la alfombra? ¿la radio? ¿el saxo? ¿la guitarra? ¿la pluma fuente? ¿la puta vela? ¿el pinche cuadro estúpido de la pared de la sala? ¿la pinche sala entera? ¿la foto con esa estúpida sonrisa?

Anda, llévate un poco de acá, que yo me quedo sentadito sin decir nada
mientras tu te llevas mi vida en esa maleta llena de vestidos vacios.
No era mi intención despedirme, ni escribirte un poema inservible.

Pero tu te vas, ¿y que le vamos a hacer? Te vas para siempre.



Extraño extrañarte


En un descuido me he visto hojeando las viejas cartas
y es raro, pero todas dicen los mismo,
la tinta no cambia a pesar de las decepciones
y ya ves, uno se topa de frente con los recuerdos…
Es extraño, no te extraño más,
y como extraño extrañarte,
como hace falta de veras ese vacío entre yo y la almohada
que se repite a sí misma como si le faltara algo.
Que raro, de pronto mirando ese papel arrugado
me he metido en recuerdos que una y otra vez juré
y volví a jurar guardar en el archivo
pero se me olvida, se me olvida de pronto que el corazón no tiene archivos
solo cajones y cajones a los que no les cabe nada,
los he llenado de tanta porquería,
de tantas fotos rotas.
Extraño extrañarte, porque no debiera,
porque dije “ya no mas” y esta vez (raro en ti) estuviste de acuerdo
extraño extrañarte
porque antes, en esos días en que me revolcaba por tu ausencia,
en esos en los que no me levantaba de la cama
para no perder tu aroma lejano,
y ahora que su ausencia no es mas que un hueco común,
un vacío como el hambre o ni siquiera como el hambre,
ahora extraño extrañarte.
Es raro y extraño extrañarte porque hace no mas de diez minutos
me regocijaba con una canción de esas que hacen llorar pero
que a mi dejaron de dolerme hace tiempo
y ahora, sin canción, se escapa una lágrima,
y lo peor, aunque aún no comprobado… parece que es por ti
y por algo que seguramente te llevaste y me hace falta.
En un descuido me sorprendí extrañándote
y es extraño extrañarte, y a veces como extraño extrañarte.

Pues ahora que lo pienso
Me vendría bien un amigo
o un hermano que no se case nunca.
No me caería nada mal un padre
o mejor un amigo, es mas fácil...
Estoy con tanto que pedir que no sé,
no sé como expresarlo.
Mario, tu poesía no me basta,
Jaime, me estás partiendo la madre.
Como me muero de ganas de putearme a un policía,
a un pendejo y a un profeta
o al menos romperme la madre con dios
aunque se que le vale madres y no tiene tiempo para mi...
Me vendría bien un trabajo en un escritorio
copiando textos de un jefe estúpido que terminó la secundaria con trabajos
o las órdenes de un burócrata...
No me caería mal una hamburguesa en macdonald´s
que me pasé el socialismo utópico del hígado al recto...
Me vendría bien un amigo que no me cambiará por una mujer
aunque esta pueda darle mucho mas que yo...
Me vendría bien un viaje a las montañas
para subir y no bajar nunca,
me vendría bien una rebaja en las pastillas que mienten y no dejan llorar
aunque me despedacen las venas y el riñón...
Me vendría bien una navaja pero con libre albedrío
para que brinque el cerco de mi cobardía
y me saque la sangre de poquito en poquito hasta que no duela....
Me vendría bien un abrazo aunque sea por lástima
pero a estas alturas de la soledad, del encuentro no deseado conmigo...
un abrazo no se le niega a nadie.
Me vendría bien un trago en la habana, escuchando a mi Fidel,
no me caería mal caminar por mi vieja Habana
rodeado del mundo en el que yo si creo...
y luego hablarle a la tumba perdida de Guevara
y decirle, aunque no le importe,
que sé quien lo mató y que también los odio...
No me caería nada mal una bala pérdida
en un atentado contra la embajada gringa
aunque después en los periódicos nadie se acuerde de mí...


...No me caería mal un salario,
para que al menos mis hijas
puedan no enterarse de nada...
...a mis hijas no les caería nada mal
un padre mas sensato, menos idealista
aunque las quisiera un poco menos...
... no me caería nada mal
una última noche con ella
para cerrar los ojos y los oídos y creerle otra vez todo...
... no me vendría mal un amigo,
una noche en la Habana
un paseo por las nubes, buen sexo...
...no me vendría mal morirme cinco minutos
pero morirme de veras.



Funeral


Que linda te ves rodeada de velas,
con tu evidente miedo a la oscuridad
y tu sonrisa, la de siempre tan arreglada.
Flores, todos han traído flores,
Yo, he olvidado las mías, como he olvidado tantas cosas,
como has olvidado tantas cosas,
como hemos olvidado tantas otras.
No olvide sin embargo traer la foto de nosotros felices
para que no me olvides, para que no te olvides,
para que no nos olvides...
Te llora tu madre, tu amante, tu amante, y los otros,
tu padre calla, tus dos amigos charlan,
yo observo y buco una razón para llorar...
Pero te ves tan linda y tus manos juntas, con una rosa blanca y una flor morada que no se como se llama...
solo me hacen pensar en tu cuerpo...
Te vistieron de guinda, ese color que era el de tus labios cuando vivías
y ahora tus labios grandes, carnosos, están secos, pintados,
pintados, una y otra vez pintados,
pero no tienen esa fuerza que les daba tu saliva constante...
Yo no te traje flores porque no sabía que ibas a morirte precisamente hoy,


como siempre,
hasta el final,
Impredecible....
Para todos te has ido,
para mi también,
hoy no quiero ser la excepción,
no quiero que te quedes.
Quiero que te vayas con tu cuerpo inerte, que estuvo vivo,
demasiado vivo y tanto que se ha muerto.
Te lo dije, te lo dije tantas veces y ya ves como sí:
El cuerpo termina por terminarse...
Tu cadáver sin embargo no es como los de los funerales de junto tu
te has muerto joven, a los treinta, bella, muy bella y muy blanca,
quizá por eso tu muerte no es tan triste.
Patética e inexplicable pero es una muerte bella
con tu cara de niña madura
y tus ojos aunque cerrados, aun se ven bellos...
Me pasan por la cabeza los “hubiera”
y no puedo suprimirlos, porque ¿sabes?
Me hubiera gustado estar contigo el último día de tu vida,
me hubiera gustado darte el último beso,
escuchar tus últimas palabras, darte el último abrazo...
Es entonces cuando el hubiera existe, toma forma, y se vuelve la única palabra posible...

No te traje flores y no puedo dejar de pensar en tu cuerpo desnudo y
en las noches que morían con nuestros cuerpos sudados,
en tus besos
en tus palabras
y te extraño mujer de buena cepa,
te extraño porque ahora muerta no me queda mas que extrañarte
pero al menos ahora sé donde estarás yeso me da un poco de calma...
Estoy triste por tu muerte,
porque no te escucharé mas,
porque no te veré mas y
porqué a este mundo le faltará una musa
y le sobrará un poeta...
Adiós. Adiós mujer de tantas noches y de tan pocos días.
Adiós y esta vez es para siempre y nuestra opinión no importa...
Antes que te cubran de tierra
quiero que sepas que te amé hasta tu muerte,
que me doliste hasta el último día,
que esperé tu regreso, pero te moriste
y a pesar de todo, a pesar de amarte como te amo
no me sirves cadáver, no me sirves así.
La culpa es tuya por morirte,
no me culpes si uno de estos días vuelvo a enamorarme...
Adiós, adiós por última vez, y porque si no, me voy a morir yo...
Adiós...
Quizá algún día, te traiga alguna flor, pero hoy, la he olvidado...



Te fuiste


Te fuiste,
me rompiste una mano,
un corazón, veinte libros,
seis o siete discos y lo que me quedaba de alma.
Los golpes aún duelen, los del cuerpo, los de la cara.
Me preocupa cuando empiecen a doler los que no se ven,
cuando extrañe ese cuerpo que creí mío.
Me preocupa que sentiré en esas noches
que recuerde las mentiras que creí tantas veces.
Que bien saben mentir tus ojos.
Me sangra la rodilla derecha,
llora el ojo izquierdo el derecho no ve nada y a ti no se te verá mas.
Te fuiste:
Me partiste el alma, el cuerpo, la mano, la vida, el futuro…
Te fuiste pisándome los pies, el orgullo, la fidelidad, la verdad y el pacto que solo hacen los idiotas.
Te fuiste... te fuiste, pero al contrario de siempre
esta vez no me fui contigo.




Habrá que creer


De ahora en adelante habrá que creer en algo.
En un mundo paralelo en que los sueños no se rompen,
en que los sueños rotos vuelven a brotar...
Habrá que creer en que uno se equivoca quinientas veces
pero no quinientas una.
Habrá que creer en que Santa Claus entrará por la chimenea
algún día, quizás en navidad y me dará un corazón nuevo.
O creer en la paz del mundo cinco segundos,
entre el estallar de un misil y otro.
De ahora en adelante habrá que creer en lo que dicen los amigos,
de vez en cuando habrá que creer en necesitarlos.
Habrá que creer en que alguien es capaz
de matarse por una humanidad podrida.
Habrá que creer en la inspiración, en las malditas musas.
Habrá que creer en la poesía, en el libre albedrío...
...y hay que decirlo, habrá que creer que existe
eso a lo que llaman amor.


Lo digo porque lo sé, porque tengo la certeza


Lo digo: el amor duele
porque lo sé, por que tengo la certeza
y se que uno ha de hablar del amor
aunque le cambie el nombre, aunque se calle la maldita boca.
Lo sé. Tengo la certeza de haberlo dicho y de estarlo callando.
Lo digo: el amor es un mal necesario,
es la anti piedra filosofal,
el cristo, el anticristo, la sal, la pimienta, el alfa y usualmente el omega...
Lo sé, tengo la certeza de que todos estamos
de algún modo condenados al amor perpetuo,
porque tengo la certeza de que somos la incertidumbre
de alguien mas que quizá nunca nos encuentre.


Breve bitácora de un amor eterno


Seis am, el amanecer
Seis quince am, tus labios
Seis dieciséis am, mis labios
Seis veinte am, nuestros cuerpos
Seis treinta am, la penetración
Siete am, los orgasmos
Nueve am, el cuerpo de él y el tuyo,
Diez am, probabilidad de culpa por la tarde
Cuatro pm, lo de siempre
Siete pm, dos cuerpos de mujer
Nueve pm, fluidos entrelazados
Diez pm, la casa
Once pm, nuestros cuerpos
Once treinta pm, no pasa nada
Once treinta y uno pm, el presentimiento
Once treinta y dos pm, la pregunta
Once treinta y cuatro pm, el silencio
Once treinta y cinco, la sospecha
Once treinta y seis, el teléfono suena
Once treinta y ocho, no contestas
Once cuarenta pm, escuchamos al reloj
Once cuarenta y seis, el péndulo no se cansa
Once cuarenta y siete, declaración oficial de tu bisexualidad,
Once cuarenta y ocho, incertidumbre
Once cuarenta y nueve, dictamen y pruebas de tu infidelidad,
Once cincuenta, el nombre de él,
Once cincuenta y uno, el nombre de ella
Once cincuenta y cinco, los porqués
Once cincuenta y siete, el adiós
Doce en punto, los ruidos característicos de un taxi
Doce y tres, te has ido
Doce y cinco de la noche, manos empuñadas
Doce y diez el llanto seco
Doce y doce las lágrimas
Doce y cincuenta y tres, las lágrimas
Una de la madrugada... nuestras fotografías
Una y media los recuerdos...
...seis am, no amanece
...seis uno am, yo sin ti...



A ella, la tristemente casada de los ojos serios


Lo más triste de todo es que no te volveré a ver,
y yo acá, pensando en usted
y pensando un poco en que usted quizá está pensando en mi.
En algunos minutos estará dormida junto a él
y pensando igual que yo, pensando en lo que pudo ser
si hubiera sido,
y aunque lo nuestro no fue desde un principio porque no dijo nada,
y no dije nada…
…si supiera cuantas veces pedía señales del destino
y hoy, se cansó de dármelas, se cansó de dárselas
y ahí estaba el destino cansado gritando.
Usted se quedó sola tres veces
yo me quedé callado cuatro
y la mano me tembló cuando escribí mi número en ese papel
que tampoco le entregué por la misma razón por la que ahora
escribo lo que no va a leer…

Es casada, lo sé, no porque fuera con él del brazo,
lo sé por esos ojos de cansancio,
lo sé por esa sonrisa que se le escapó cuando nos encontramos.
Es casada y no es feliz, lo sé, lo sé y creo que también usted lo sabe.
Él se reía como un tonto con una película tan tonta… y usted,
usted aprovechaba para regalarme una sonrisa….
Yo la ví a usted ochenta y ocho minutos…
soñé despierto con usted, le tomé la mano
y salíamos por el pasillo de la sala en medio de todo
pero de pronto me sonrió de nuevo.
No tengo la menor idea de su nombre
y usted no sabe como la amo,
como la necesito,
y como la necesitaré mañana
igual que sin necesitarla la necesité a mi lado en esa butaca tan vacía.
Acabó la función y mi función, la del amante furtivo
la del secreto que tendría que guardar, esa función no se cumplió.
Su sonrisa era suficiente y sin embargo antes del final,
su sonrisa con el doble de labios que la anterior era muy clara,
pedía a gritos que yo hiciera algo que seguramente no hice,
solo le sonreí, como el idiota que soy.
Como si lo que usted necesitara fueran sonrisas…
…mi valor
pensamientos estúpidos como “demasiado bello para ser cierto”

Y ahora en el mismo lugar de siempre,
estoy sentado acá, haciendo lo que no me cansó de hacer
como si a usted le hicieran falta mis letras
o algún estúpido intento de poema.
Lo que usted necesita lo he bebido con tres vasos de coca cola
y ahora usted está dormida a su lado…
…y yo que tuve el mundo en una sonrisa,
yo que casi podía tocarla cuando él no estaba junto a usted…
¿Qué me costaba decirle todo en un suspiro?
¿Darle este papel idiota que adorna el bote de basura?
…por tercera vez las coincidencias,
en la escalera… sola… como si buscara lo que no encontró.
Sus ojos serios, su sonrisa transformaba su cuerpo en ese cuerpo solo
buscando saciedad y yo,
yo sediento… usted….
Sesenta segundos que cambiaron mi vida,
y que hubieran cambiado la de los dos…
el uno, el dos y el tres,
el tres bajando la escalera, buscándola…
…el retrovisor…
Ahí estaba su bello cabello largo y dorado
y su mirada seria y su última sonrisa
con sabor a un “adiós para siempre idiota”
… y la dejé, caminando al ritmo del pudo ser…


Tregua

Compañera de ausencia
le propongo una tregua con los recuerdos,
quizá unos segundos para mirar el mundo sin nosotros.
¿Verdad que es triste?
¿Verdad que no suena la música?
¿Verdad que los silencios son mas largos de lo usual?
¿A que le sabe esa malteada de fresa?
¿A que le huelen las sábanas vacías?
¿A que le teme en la oscura habitación?
Compañera de ausencia,
¿Qué tal si de pronto nos hemos ido para siempre?
¿Qué tal si ese adiós es para siempre?
¿Qué tal si no volvemos a vernos?
¿Nos habremos dicho todo?
¿Nos habremos querido lo suficiente para no necesitarnos nunca más?
¿Nos habremos machacado bien los sueños?
¿Tanto que nos quedara solo uno para soñarlo cada quien por su lado?
Compañera de ausencia
todavía no pierdo la cuenta, aunque quisiera, de los días sin usted
pero presiento que han sido casi los suficientes.
¿Qué tal si pierdo la cuenta y se me olvida de repente?
¿y si se me olvida usted y todo lo demás?
¿Qué voy a contar cuando deje de contar los días desde que se fue?
¿Desde que me fui, desde que nos fuimos, desde que fue?
¿Con que cara habremos de encarar el futuro
si dejamos atrás de verdad nuestro pasado?
Compañera de ausencia
ya no sé a ciencia cierta si le estoy escribiendo
o solo hago como que le escribo.
Usted por allá, yo por acá y
sin una balanza para pesar que ausencia pesa mas
pero con la firme idea y la tenacidad
de darme una tregua con esa ausencia suya tan difícil de librar.
Siendo honestos, hoy es un poco mas fácil
pero debo mantenerme firme
en la lucha por conquistar de plano su último adiós
y para eso, para eso compañera
se necesitan mas que palabras,



Café sin azúcar


Me he sorprendido en el café de la esquina
y eso que no tomo café pero ahí estaba yo
platicando con usted compañera de ausencia
o con su taza de café enfriándose que para
el momento actual es lo mismo.
¡Ah! Mi ausente compañera de ausencia,
si viera como se está cayendo el mundo a pedazos,
y yo sin hacer nada,
solo endulzándole el café que suele tomar sin azúcar.
De pronto hacía como que escribía pero en verdad solo esperaba
y de tanto esperar pues se desprendieron de la pluma estas letras sin sentido.
Compañera de ausencia,
sé lo poco que le importa todo esto
y gracias de antemano
por su desatención a la presente
pero de todos modos usted no suele leer lo que suelo escribirle
en estos días de ausencia compartida.
No obstante el aroma de su café frío
me preocupa la forma de esperarla y esperarla y esperarla.

Entre un desvarío y otro desvarío recordé que no tomo café,
que no soporto esta esquina,
que no me gusta sentarme a esperarla,
que no me gusta recordarla.
Pero de todo esto lo que mas me gusta
es saber que en cierto modo usted es mi compañera de ausencia.



Crónica de una muerte no anunciada


¿Quién lo diría?
El odio duele mas que el amor
o en este caso concreto, odiarte es mas doloroso que amarte.
Y es que es tanto el odio, tan poca la vida
y tan poco lo que me queda de corazón
que este odio tan grande, este rencor del tamaño de tres corazones
está terminando con el mío tan roto y tan corazón.
Me has hecho tanto y sin estar has hecho aún más
porque tu ausencia se comió los pedacitos de corazón
y aniquila la valentía y la estrategia para olvidarte
Ante mí, dos alternativas:
Olvidarte o morirme con tu recuerdo.
Opto por la primera
no obstante que la segunda habita en cada uno de mis pasos.


Mi vida es una farsa dividida en tres actos y un intermedio interminable
Acto primero: Pasado lacerante: Aparezco yo contigo haciéndote el amor a fuerza de cuerpo y espada, luego en la escena segunda tú sobre mi, con ese juego de dominar voluntades, y entre sexo y sexo
hacemos el amor una y otra vez.
Por monótono que pueda escucharse el drama escénico
no lo es, no lo es y no lo es.
Escena seguida a la que hemos nombrado tercera:
Tu cuerpo desnudo, mi cuerpo desnudo, el agua tibia de la regadera y un trozo de nosotros habitando el mundo de las sábanas sudadas.
Esto véase cada noche, cada mañana…
Y de pronto los salvajes que solo hacían el amor por instinto son sorprendidos con charlas interminables en el parque y él, o sea yo y ella, o sea tú,
caminan abrazados a ilusiones y sueños
que por respeto al autor, es decir nosotros,
no serán reproducidas en este escrito.
Segundo Acto:
Aquí es donde las dos alternativas antes citadas cobran vida:
Lucha por no morirme en el intento de olvidarte
o lo que es igual, incertidumbre del presente.
Escena única:
aparece un cadáver aparentemente aún con vida,
camina por el borde de la tierra conocida como eunuco, como monje,
como abstemio en contra de su voluntad, con la cabeza agachada. Odiando, odiando y tres veces odiando, y así como odia, el individuo este se va consumiendo en su intento de ausentarse del mundo.
Escena segunda: el desamor y las cuatro formas de odiar y morir en el intento. Escena altamente violenta para ser escrita en lo que pretende ser un poema pero imagínese el lector la gravedad de la tácita escena.
Aquí llega el largo y tenebroso intermedio:
Las ganas de morir, los suicidios frustrados por cobardía
y la posibilidad latente de tu regreso.
Todo eso en seis meses de incertidumbre y de no hacerle el amor a tu cuerpo.
Se presenta en este intermedio largo y relativamente corto
la calificación a mi vida
del uno al diez: cinco punto siete, esperando que suba a 6
aunque de todos modos reprobaría.
Trágico y lúdico, mas bien sarcástico,
sube al escenario el entreacto con el resumen
del que debieraolvidarse primer acto....
Tercer Acto:
Futuro Incierto
. Aparece un tipo sin esperanzas, parado al centro de una calle vacía
y no sabe que hacer sin ti.

Círculo Cromático (2007) "Rojo Bandera"

ROJO BANDERA


A Mario Benedetti

Maestro,
doy fe,
doy fe de que el sur también existe
lo he olido, lo he sufrido, lo he mamado, lo he comido, lo he amado, lo he visto.
Mario, con tristeza le informo, que su sur, y mi sur, el sur del centro, siguen con las cabezas agachadas. Pero señor poeta, también quiero decirle muerto de contento, que el mundo ha cambiado, el sur no es el mismo, y no es el mismo
porque le ha escrito usted, y porque usted le ha escrito, el sur también existe.
Le informo con la informalidad de la poesía,
que el sur sigue también-existiendo...
pero del norte Maestro,
del norte ya no estoy seguro,
tengo serías dudas de que exista algo
arriba del río grande...
hay un muro tan grande, tan frío y tan alto,
que seguramente, del otro lado, no hay nada....
Hay quienes en sus pesadillas,
han soñado con unos monstruos de cuatro cabezas
y sin un solo cerebro llamados Yanquis...
irreales Maestro, no se preocupe...
tan irreales me parecen esos monstruos,
que dicen los que dicen saber
que construyen torres enormes
y para demostrar su soberbia
luego las tiran con sus aviones grandotototes
y luego las quieren construir de nuevo.
¡Que monstruos tan pendejos sueña la gente!
...pero ya sabe usted, cuando hay tanta oscuridad tras del muro,
pues cualquier cosa se puede inventar,
y es lógico,
algún cuento habríamos de crear
para que se duerman los niños mexicanos,
por que el “coco” maestro, ya no le da miedo a nadie...
Imagine don Mario, dicen que esas criaturas
son tan malvadas que tienen una bomba para destruir al mundo...
cómo si existiera tal cosa, cómo si el mundo les perteneciera.
Mario, amigo, maestro.
América me consta, comienza en la Patagonia, y termina en el Río Bravo... en la pared esa que le cuento.
El sur existe, del norte, pues no estoy muy seguro,
¿y que mas nos da?
si el sur es tal, que lo tiene a usted y los andes y a mi México y a Cuba y a su Uruguay, a nuestra Argentina.
¿Quién necesita de un norte habiendo un sur tan sur?


once de septiembre del dos mil uno


¿Cuánto valen tus dos torres de acero latino, de hierro de esclavos, de ventanas empañadas con aliento de salarios miserables?

¿Acaso valen esos tabiques apilados en pos de la soberbia,
tan solo dos alientos de los tantos que se han decidido apagar
bajo el yugo de las invasiones en pro de esa libertad con acuse de recibo?

Te cambio tu martes once de septiembre,
aunque titubea la memoria…
por ese martes once de septiembre
en el que tus aviones,
bombardeaban la democracia que se gritaba en Chile…
…esos escombros que querían callar a Allende… ese sí era un martes…

Te cambio tus dos torres, esas que cayeron
como todo aquello que por su propio peso cae...
te las cambio por un suspiro muerto de hambre
olvidado en Somalia,
por ese grito encadenado con sabor a una Nicaragua libre,
por esas lunas sin luna del Panamá anhelante...

Te doy por esas toneladas de polvo de dolor en tus calles
de la gran manzana multiforme, por esas te doy la estrella roja
violada en Yugoslavia. La hoz profanada por el falo comprado de la Perestroika. Te doy dos estrellas robadas del cielo de las banderas:
La nacida en Puerto Rico y la que se pintaba antes de tu llegada en aquellas calles de Israel...

Te cambio tus torres, esos dos símbolos de poder prestado al portador
por si te duele el crujir de los tabiques,
a mí me duele el gran estallido de oriente,
del que nadie recuerda, del que CNN se olvidó,
esos si eran tabiques, ese si era polvo. Polvo de un lado a otro,
tus torres gemelas las cambio por esas
ruinas tan iguales en Hiroshima, en Nagasaki...

Te compro el polvo en Manhattan, con la Colombia ofendida por tus consumistas inconformes, con tres granos de tierra de Haití,
con tres noches llamadas Sarajevo...

Quiero contar las vidas que cayeron de esas ventanas,
de esos tantos pisos de vida sin vida y luego contar a cambio las vidas
que no vieron la vida por las balas color rojo, blanco y estrellado...

Quiero cambiarte ese grito de victima creada,
la puñalada que tu mismo te has dado y la falsa lástima
por la miseria real que regaste en el África...


¿Cuánto vale tu orgullo ofendido por la ley de Goliat?
¿Acaso merece tu llanto, el consuelo que no tuvieron los deudos de tus guerras? Esas con que justificas tu gloria sobre el muro débil.

Te quiero comprar tu cimiente de razas marginadas regadas
por el mundo libre, pero de otro tipo de libertad,
te lo pago con cada negro golpeado en tus calles,
con esos latinos, muertos en silencio por matar asesinos blancos...

Y Cuba… no cabe en este poema, no te alcanzan todos tus edificios para pagarle esa eterna deuda…

El precio de tus torres, ¿cómo pretendes cobrarlo?
si fue como pena de muerte, en que juez y parte
sentenciaron el silencio de las voces a gritos.

¿Cuánto vales América para los americanos?

Si en dios ustedes creen...
...que su dios víctima y victimario,
sea el albañil de tus torres,
tenga misericordia de tus abusos...

En dios ustedes creen... dios se ha cobrado con tus torres…


Me dueles tanto América Latina


Cada que escucho tu historia
con la voz de un quetzal, con la furia del jaguar,
labrada en tus montañas de cobre.
Esa historia de manos que ayudaban al sol...
...cada que escucho esa historia, me duele tanto
el yugo de cantos impuestos,
me escupe en la cara la cruz clavada con tanto odio
en Machu Pichu, Coba y Tenochtitlán.
Me lástima tanto el relato de los ricos mamando el oro de tu seno cobrizo para limpiar la sangre de sus causas.
haciendo joyas para esos pechos marchitos.
Me causan náusea las monedas acuñadas con tus rostros imperiales
para explotar a los hijos de tu tierra.
Me dueles tanto América Latina.
Cada vez que lloro tus lágrimas de olor caoba, color ceniza,
lloradas con la pureza de aquellos ríos de tus venas,
ese llanto de lluvia perpetua...
...cada que lloro esas lágrimas, me duelen las que no dejan llorar,
me arde la lástima de los nobles disfrazados en harapos de rico,
me insultan esos que lloran por los necesitados
a los que tanto necesitan para no morir de hambre.
Esos altruistas alimentándose del hambre de los otros.


Me duele, me lastima que lloren esos campos,
que lloren como cementerios esperando ser exhumados.
Me dueles tanto América Latina.
Cada día de sol,
de ese sol al que alimentabas con corazones de hombres,
ese que ahora alumbra cabezas de simios.
Cada que me acuerdo de aquel sol de magia y misterio
me duele que sea ese mismo sol el que está hoy
incendiando las calvas de sus ancianos,
deshidratando los cuerpecitos de sus niños olvidados...
... me lastima que hayan puesto precio al sol
para negociar con la sombra.
Como me dueles América Latina.
Me dueles tanto América,
me duele tu nombre vendido por deudas al águila caníbal,
me duele tu sangre prostituida,
me arde tu sumisión, me ofende tu pasiva agonía.
¿Dónde están tus guerreros?
¿En que laberinto se perdió tu lucha?
¿Quién profanó tus templos y mató a tus muertos?
¿Quién eres América?
¿Quién fuiste?
¿Quién eras?
¿Quién serás?
Me dueles tanto América Latina.
No puedo ver mas a tus hijos con el rostro del color de tu sangre,
no soporto verlos así, serviles, entregados...
Me duele América, me duele que tu centro le tienda las camas a tu norte, me lástima que tu sur sea solo el tapete
en que se limpian los zapatos los pies blancos...
¡Me dueles tanto América Latina!



30 de Marzo no debiera olvidarse


En paz descanse la libertad de expresión,
¿De que sirvieron los puños, la sangre derramada,
los muertos en la hoguera, los inocentes en prisión?
Les pregunto a ustedes señores senadores,
ustedes seguro saben mas de esto que yo,
porque ustedes firman y nos ponen en la madre,
ustedes los sabios, los elegidos, los recaudadores de votos..
¿De que sirvió luchar por decir lo que pensábamos?
¿Para que se acabaron sus gargantas?
¿Era tan importante luchar por algo que ustedes
señores del poder legislativo, con un bolígrafo de lujo
han firmado sin pensar en ellos, los que murieron porque
nosotros pudiéramos decir lo que pensamos?
Hoy escribo esto, porque no se si mañana pueda escribirlo todavía...
...hoy he visto llorar a muchos,
he visto gritar a unos cuantos,
y he visto callar a muchos otros...
Y me duele su ley, me duele el llanto de mis compañeros de lucha
que hoy tendrán que dejar a un lado el micrófono
y volverán a decir lo que piensan, como antes, en la sombra...
...¿Así es esto señores senadores? ¿Así es esto?
¿Con un aplauso masivo, con ochenta y un votos? ¿Así se termina la lucha
de tantos hombres y mujeres?.. Así se muere la libertad, con ochenta y un votos que saben a beso de judas... Así han vendido nuestras ideas.
Señores senadores, yo solo quiero que me expliquen
porque soy un imbécil y no entiendo nada,
porque he luchado con otros y conmigo
para no vender mis ideas, para decir las cosas como son,
para escribir con sangre y hoy señores del senado,
creo que todo ha sido en vano...
¿Por qué no me alegro? ¿Por qué no puedo alegrarme?
Si el chavo del ocho tendrá mas canales para ser transmitido en mas horarios,
si tendremos telenovelas hasta para nuestros hijos,
y noticias felices de que no hay mas pobreza, de que somos del primer mundo,
de que el FOBAPROA nos salvó la vida, de que el peso vale algo,
de que la patria no se vende... Ya no habrá canales aburridos de películas
que solo las ve el minúsculo porcentaje de gente que aún no ha vendido su cerebro...
¿Por qué no me alegro? Si la radio no tendrá que preocuparse más por la verdad,
ya no habrá que buscarla siquiera... Si los micrófonos ahora serán seguros...
si en este, mi país roto, no habrá mas fracturas...
¿Por qué no estoy tan feliz como el noticiero de las ocho en el dos?
Pues no, señores representantes de aquellos que votaron por ustedes,
no me alegro, no me alegro, y no me alegro
porque mientras ustedes le han puesto precio a lo que no lo tiene
su presidente se toma fotos en las pirámides, lejos de acá, con su medio hermano Bush, en un recinto sagrado mofándose de los mayas,
así celebran el ascenso a la tribuna de la nación del cuarto poder...
Señores senadores, lamento decirles
que ahora en las urnas habrá que elegir
no solo senadores o diputados,
también conductores de noticieros,
actores de telenovela,.locutores diurnos y vespertinos,
empresarios... ¡Azcárraga para presidente!...
A ustedes, ya no tiene caso votarlos,
ustedes, no han sabido detener al cuarto poder,
jefe supremo, a partir de ahora, de los tres restantes
e igual que su poder legislativo este cuarto asciende al trono
corrompido, imparcial, incompleto, vendido...
Descansé en paz la libertad de expresión,
muéranse de nuevo los que lucharon por ella,
descansen en paz las voces valientes a través de los micrófonos ofensivos,
los rostros honestos, el contenido, mis canales de siempre a los
que no veré mas, y a ustedes compañeros de voz
no los escucharé mas...
Descanse en paz el anhelo de mis alumnos que buscan decir algún día la verdad. Celebro que lo hayan hecho antes... porqué no podrán hacerlo mas...
Señores senadores,
gracias por jodernos en nombre de dios y del todo poderoso poder adquisitivo,
gracias, ahora tienen lo que quieren, ahora todos veremos y escucharemos
lo que su alteza mande.
Y aunque repudio que los representantes del pueblo sean ahora la sirvienta
del monopolio televisivo, me da igual, porque me duele más que le pueblo es pendejo y no sabe lo que pasa...
Descanse en paz la libertad de expresión...
y antes que la represión me saqué del aire, me salgo yo, nos veremos en la trinchera, señores senadores...
(fin de la transmisión)



¿Por qué tengo que amar a México?


¿Por qué tengo que amar a México?
si mi país ya no es mío,
es de esas manos manchadas por la tinta verde del dólar robado,
si mi sed insoportable, aún es mi sed pero mi agua
no puedo beberla,
no es mía, es una deuda ajena y vieja...
Esos tonos verdes que sembraron los de antes, ahora se han teñido de otro verde... uno mas costoso y que no sirve para comer.
Ese nuevo verde no esta en mi bandera, se pinta solo en las bolsas de los que tanto han pisado el lienzo tricolor en aras del progreso...
En los campos, ya no hay campo para el campo,
solo se pavimenta el seco recuerdo de los que tuvieron que huir de sus adobes humeantes.
Se fueron esperando vivir mejo
cuando mejor hubiera sido vivir...
¿Por qué tengo que amar a México?
si el Náhuatl avergüenza a los que lo conocen
y mi español no se habla más,
avergüenza a los que lo han hablado.
Ya solo se digiere y se mastica el inglés en las gargantas de moda,
si mis costumbres son la costumbre
de hacer todo menos lo de costumbre,
si a los “tatas”, a mis sabios, los veo en un asilo
instruyendo a enfermeras sobre las cosas importantes de la vida...
...y otros tantos en la calle piden limosna
después de haberlo dado todo...
¿Por qué? Si los niños ya no son mexicanos,
son de una patria llamada “la calle”
y su nación se reparte sin falsas democracias con la ley de la selva...
Si las cárceles están repletas de inocentes que no conocen la ley,
y la ley la hacen los culpables...
¿Por qué tengo que amar a México? si México ha dejado de amarse a sí mismo.


credo, como puedo creer


México, creo en ti,
en tu sueño confuso
en tu gloria postergada,
en esa tu libertad violada por el falo de la ignorancia, la inocencia, la pobreza y el abuso.
Creo en tus mares firmados al portador,
en tus cielos de ángeles expulsados,
de dioses sin pudor peleando por poder,
en tus rezos cansados de perdón
encerrados en los claustros de tus palacios seculares.
México, creo en ti,
creo como quiero y puedo creer.
Quiero creer que duermes como esa mujer volcán,
cómo deseo saber que esperas,
que anhelas, que luchas en tus entrañas.
México, creo en ti,
en tu ayer, en tu hoy y sobre todo en tu mañana
tantas veces demorado,
creo en tus tranvías, testigos mudos de la injusticia callejera,
creo en tu ley de fantasía,
en tu virgen morena violada por los intereses políticos
de la Roma actual.
México, creo en ti,
en esa política velada por los balones de fútbol,
creo en ese partido único de los mexicanos, el América – Chivas.
Creo en tus hijos distraídos, dormidos, pendejos...
...en ellos creo, como creo en mí.
Creo que tu mujer dormida despertará,
como vengando el pasado, exhumando tu furia ancestral
y llevándose a todos a su paso...
Creo en tu gloria olvidada, en tu memoria borrada...
México, creo en ti,
pero tú, ya no eres México.



todavía huele a sangre en Tlatelolco


No, no estuve allí,
antes que comiencen con eso...
No tuve la destreza de adelantar mi destino y esquivar esos misiles,
no he contado muertos o vivos,
sin embargo a ambos, vivos y muertos he escuchado...
...esas voces encendidas en sesenta y ocho las oigo ahora,
pero solamente en la televisión, como artistas, como divas,
contando sus historias al mejor postor como aquello
que se vende, como cuerpo de prostituta.
Mientras tanto los muertos no pueden descansar
entre esas alcantarillas, en cada uno de los trozos de cemento
se escuchan voces.
Esas me han hablado del dolor del silencio,
de cómo duele no escuchar sus nombres,
no escuchar gritar a sus compañeros...
Se preguntan:
¿Dónde han quedado? ¿Por qué han dejado de luchar?
¿Quién les ha llegado al precio?
Los cuerpos se quemaron – dicen.
Pero más arde el espíritu de aquellos, ese que no se hizo cenizas
vagando en esa plaza,
ven a los niños que juegan entre almas muertas.
Para conmemorar se develó en esa plaza de las tres culturas: la muerte, la intolerancia y la estupidez, una plaquita.
Sin embargo es inmenso el sepulcro sellado
con la lápida del temor y el olvido...

¡Todavía huele a sangre en Tlatelolco!..