14/2/12

¿Sabes algo de Mariana? Crónica cuarta.

¿Sabes algo de Mariana?

Muchos supieron de ella y se indignaron y protestaron, pero el tiempo, que es el mejor recurso que usa el gobierno a su favor, terminó por lograr que Mariana se borrará de los recuerdos, de los encabezados, de los noticieros y de las voces...

Se supo que tenía tres años y que jugaba con su oso de peluche cuando todo comenzó.

Su pequeña escuela siempre fue un sitio altamente peligroso, pero eso Mariana no lo supo, jamás imaginó que ella y sus pequeños amiguitos y amiguitas corrían todas las mañanas sonriendo y gritando de alegría sobre una bomba de tiempo.

Mariana sólo sabía que las hojas de papel eran para hacer dibujos, ignoraba los millares de hojas que se apilaban junto a su escuela de forma negligente, cómo auténtico combustible para asar carne de bebés...

Le dolió mucho... sintió mucho calor, el fuego consumió todo vertiginosamente.

Nunca tuvo la oportunidad de ver un carro de bomberos, el primero que tuvo cerca estaba tratando de sofocar las llamas de su guardería.

A los siete años,  le hubiera encantado saludar a un bombero y ponerse su gran casco, pero sería demasiado tarde, cuatro años antes, un bombero sacaría su cuerpo calcinado de su pequeña escuela, la que nadie conocía en una colonia popular en Sonora, cerca del trabajo de su madre...

Le dolió, pudo ver como varios de sus amigas dejaban de moverse con tanto humo, escuchaba la tos imparable de Fátima, pudo ver como Javy era consumido por las llamas mientras lloraba y pedía ayuda...

Mariana gritó, gritó mucho... ¡Quema! ¡Quema!

Quedó calcinada en pocos minutos; antes de la hora del comer...

Días después todos hablaban de Mariana y de sus 48 compañeritos y compañeritas de escuela.

Quemados los niños taparon todos los pozos... y escaparon todos los responsables...

Mariana tuvo un funeral decente,  fue mucha gente que ni conocía y llegó gente importante, del gobierno de Sonora, sí, de esa misma gente que tenía el archivo con sus papeles y materiales inflamables alrededor y también niños y niñas...

Esas personas también fueron al funeral...

Ya no le duelen las quemaduras... porque las niñas cuando son asesinadas por el gobierno van a un lugar mejor... lo que le duele es el silencio... ella no sabe de injusticia pero percibe que algo no anda bien en su país... porque murieron muchos niños y a nadie le hicieron nada...

Le duele el silencio... que se hallan callado los gritos, que en menos de tres años ya no se hable de los pequeños y pequeñas de la guardería ABC...

Mariana ahora quisiera poder abrazar a su padre, decirle que deje de llorar, que ella esta bien, que ya no se está quemando, que otra vez puede correr y caminar, y que ya se acostumbro a no sonreír.

Le duele su madre que no puede dormir por las noches, le duele su hermano olvidado en un rincón por las múltiples protestas por la muerte de Marianita...

Mariana quiere decirle a su padre que deje de luchar, que así son las cosas en México, que no pierda su tiempo, que a nadie le importan 49 niños y niñas muertas...

Hoy hace siete años, que en este país le prendimos fuego a la inocencia y la justicia, con su venda en los ojos, tampoco parece preocupada por lo que sucedió...

Perdón. Mariana, perdón.

®2013Andrés Castuera-Micher, ¿Sabes algo de Mariana?
(Actualizado, 5 de Junio 2016)
Foto por: Getty Image

3 comentarios:

  1. y somos parte del problema porque somos los que elegimos a los gobernantes!!!!!!

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  2. No hay palabras para tanta injusticia en nuestro país ...

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  3. Gobierno basura pero de ls justicia de Dios no se libraran

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