15/1/13

Sonrisa en Sepia



...me sorprendí mirando tu retrato
cómo ha envejecido
cómo se le ha ido borrando poco a poco la sonrisa
y tus ojos tenían ojeras de llanto nocturno...

...te dije que no fueras recuerdo
que no me enseñaras a conjugarte en pasado
te dije que podías llenarte de polvo
y en un cajón lleno de objetos
que se guardan en caso de incendio en la memoria...

...encontré un chocolate a medio morder
un boleto del cine partido a la mitad
con el nombre borrado de una película cursi

... la mascada negra

...la mascada negra decidió callar
sabe demasiadas cosas
que he pretendido olvidar
y se compadeció de mí
e hizo cómo si jamás la hubiera quitado de tu cabello
aquel día que hicimos el amor...

...pero tu retrato, mujer
cómo pudo envejecer tanto

...debo aprender a conjugarte en pasado
para que el presente comience a olvidarse de ti

...me sorprendí recordando detalles
colores, aromas, texturas, encajes,
tonos, timbres, sombras, labios, brazos,
espaldas, piernas, axilas, codos, rodillas...

...y de pronto recordé
la melodía tonta
de la canción tonta
que juramos que nos iba a hacer acordarnos de nosotros
sí es que algún día, cómo hoy, estuviéramos lejos...

¿En que momento se metieron tantos detalles en el cajón?

Pero quisiste ser recuerdo
y aquí estás
empolvada
arrinconada
y con una sonrisa vieja en un papel avinagrado...


...acabé llorando
con las cartas rotas
las promesas incumplidas
y con mi sonrisa tan vieja como la de tu retrato...

Y es que  cuando uno sacude el cajón de los recuerdos
son los recuerdos los que terminan sacudiéndolo a uno...

®Andrés Castuera Micher, 2012.

Fotografía:
®Shalladdrin, 2012
http://shalladdrin.deviantart.com/


4 comentarios:

  1. Muy cierto, sobre todo tu frase final que cuando sacudes el cajón de los recuerdos son ellos los que terminan sacudiéndote.

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  2. Interesante escuchar algo tan fresco y con olor a melancolía

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  3. Don Andrés, soy tu admirador.

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