31/1/09

Gris Liza

Sepulcro

Era
como
un funeral
pero creo que Liza
se notaba pálida
...dos muertos
una vela...
era
como
un
funeral.

Testamento


Se llamaba Liza
y no dejó
nada para nadie.
Dejó su nombre
a nombre
de un nombre
que nunca nombró.
Se llamaba Liza
y la maté
antes de morir con ella.

Resurrección

…tuve que matarla antes de morir con ella
y la metí en un corazón que tengo para ocasiones
de esta naturaleza…
Enterré la caja en el cementerio de los locos
donde me enterraría mas tarde, cinco minutos después.
Noté que su alma era azul
el cofre fue abierto por mi mano terca e impertinente…
Liza ha vuelto del viaje que nunca hizo,
en tono azul
y con una soledad compartida.

Liza en el surtambienexistiendo

A estas horas,
que son las de acá
y no las de allá está Liza lejos, lejos
y tan lejos
que no se ve ni el color de su maleta.
Liza se fue
a buscar,
a llorar el tango,
a maquillarse de andes,
a ondear su verde con el azul celeste.

Ojalá Benedetti no la vea
porque si la encuentra
se la queda de musa
y entonces
habrá que atar de manos al maestro
y a Liza engraparle el boleto de regreso.


Liza en el diván

…el boleto de regreso, imagínalo,
luego vas a pensar que hoy estás a punto de tirar esa reja,
esa reja que te tiene encerrada dentro de ti misma…
No creo que sea el momento de hablar,
mis palabras ya son espuma…
…pero recuerdo que un día fui mar…
- Háblame del mar…
No puedo, quiero hablar de la espuma
de una espuma azul que sale de mis cabellos…
-No, háblame del mar, debemos hablar del mar…
es de plata… pero me duele mucho
y arde en cada poro de mi piel
y a veces se derrama por mi ojo izquierdo
-…y ¿el derecho?..

¿El derecho a que?
-…el derecho del ojo derecho a llorar…
No llora, yo no he dicho que lloro
solo he confesado, en contra de mi voluntad
que el mar es de plata
y que escurre…
siniestramente por cada uno de mis ojos izquierdos…
- Háblame ahora del otro ojo izquierdo…
Se cierra de vez en cuando para concentrarse en un recuerdo
…se llena de ese motivo, y se tarda seis meses en abrir…
y normalmente, cuando cierro ese tercer ojo izquierdo
me imagino sentada en el mar, de noche… y las caderas estrechas
dibujan castillos de arena…

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