2/2/09

Adiós Accidental


No era mi intención escribir un adiós,
pero ahora que te vas, y te vas para siempre,
te dedico este pedazo de poema...

de un poema que debiera escribirse y sin embargo:
 te vas y es para siempre

de nada sirven ya mis plegarias, mis promesas, mis rabietas,
incluso este pedazo de poema, no sirve para un carajo
pero te vas,
y es para siempre
y yo,
escribo pues este adiós, con tono solemnemente melancólico




te pido por favor  que te lleves la daga
con la que iba acortarme las venas el día de tu partida,
es evidente que no lo haré
porque soy valientemente cobarde.

Llévate todos mis zapatos y regálaselos a un pordiosero,
yo ya voy a caminar descalzo y además voy a caminar poco.

Toma estas veinte cartas que me escribiste,
te devuelvo todas tus palabras para que puedas usarlas de nuevo
¿de qué vas a servir sin ellas?

Tómalas, tienen algunos “te amo”
que seguramente sirven todavía
y entre líneas hallarás también consejos para conquistar un corazón.

Te vas y nada queda de ti si no tu ausencia, tu aroma
y el hueco en la costilla izquierda.

Si pudiera te daba mi corazón para que lo llevarás contigo,
pero es una víscera, llena de cartílagos
y para que coño iban a servirte.

Además no me voy a morir porque te vas,
peor aún: voy a vivir después de que te vayas.

Quisiera acompañar con una música tenue y adecuada tu partida,
pero hace tiempo que tus oídos no escuchan nada.

No era mi intención, lo juro, despedirme
pero ya que te vas,
ya que te me vas, mi mujer de tantas noches,
tómate una copa de vino
y vamos a brindar,
no por lo que fue, eso ya no es,
vamos a brindar con el pecho erguido por lo que será
por ti, y por él,
por mi y por ella,
porque seamos desdichadamente felices

y porque una vez cada cuando nos acordemos el uno del otro
y nos dediquemos esa lágrima fugaz.

No quería escribir un poema de despedida
pero te vas y has dicho “para siempre”
y yo...
me despido al estilo de los de mi estilo.

Llévate también una bufanda para el frío
y este libro viejo para el calor
y llévate tu desnudez que esta ahí tirada bajo la sábana
mira que si la dejas, no respondo
y quizá puedas necesitarla algún día mas que yo.

No pensé que diría cuando te fueras
y no quiero pensarlo ahora...

ya ves, yo siempre diciendo lo que pienso
y ahora no pienso lo que digo...

...así nos pasa a los que vemos irse a quien tanto amamos
y que además se va  porque tiene que irse
y además dice que es para siempre.

Llévate algo para el camino,
no te vaya a dar hambre
toma una manzana,
un pan con mermelada,
y un pedazo de mis labios,
no te doy todos los labios
porque quiero besar a alguien algún día,
no a ti,
no te preocupes,
ahora entiendo que es para siempre.

Pon tu maleta en el suelo un momento,
deja que suene el reloj
para que quede marcada tu partida para siempre…

¿No quieres llevarte la cama? ¿las paredes? ¿las sábanas? ¿la regadera? ¿el ropero? ¿el suelo? ¿la alfombra? ¿la radio? ¿el saxo? ¿la guitarra? ¿la pluma fuente? ¿la puta vela? ¿el pinche cuadro estúpido de la pared de la sala? ¿la pinche sala entera? ¿la foto con esa estúpida sonrisa?

Anda,
llévate un poco de acá,
que yo me quedo sentadito sin decir nada
mientras tu te llevas mi vida en esa maleta llena de vestidos vacios.

No era mi intención despedirme,
ni escribirte un poema inservible.

Pero tu te vas,
¿y que le vamos a hacer?
Te vas para siempre.

®2007, Andrés Castuera-Micher, "Del desamor y otras formas de morir"

2 comentarios:

  1. Éste también me gusta mucho.

    Qué bueno poder estar en este espacio hermano.

    Un gran abrazo.

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  2. Wowww! Este fragmento me parece genial "No era mi intención, lo juro, despedirme
    pero ya que te vas,
    ya que te me vas, mi mujer de tantas noches,
    tómate una copa de vino
    y vamos a brindar,
    no por lo que fue, eso ya no es,
    vamos a brindar con el pecho erguido por lo que será
    por ti, y por él,
    por mi y por ella,
    porque seamos desdichadamente felices" Bravooo!

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