22/3/11

Letras insuficientes por mi abuela Malena




Letras insuficientes por mi abuela Malena

¿Por qué todos me miran como si tuviera que escribir algo?
¿En que parte dice que los escritores siempre tienen las letras indicadas?

¿Acaso nadie sabe que a veces las lágrimas se atoran en la garganta
y atoran las letras, y los versos y los renglones?

Y es que Abuela, ¿qué quieres que les diga de tu muerte?
¿Como hablar de lo sucedido sin caer en la simpleza de un obituario?
que entre sus líneas diga
que el 11 de marzo de dos mil once falleció
María Elena Camarena Lima…

Es que no puedo hablar de una caja diminuta de cenizas
en que de pronto te convertiste…

Tampoco voy a redactar con impecable ortografía
que ya estás con mi abuelo
porque siempre estuviste con él
y él siempre estuvo contigo…
hoy más bien,
puedo imaginarlos al fin
sentados a una mesa jugando dominó
y poniéndose al día
en un interminable y hermoso juego de preguntas y respuestas…

Yo que iba a saber que después de ese apretón de mano el domingo
ya no iba a volver a escucharte,
abrazarte o hablarte,
esas cosas nunca se saben abuela
y por eso no pienso en los hubiera,
uno nunca esta listo para que los viernes te lleven
de una vez y para siempre…

Sé que no estoy escribiendo lo que debo
porque más bien escribo lo que puedo
uno no siempre puede escribir lo que se debe
y es que las letras todavía están muy abiertas
y tu sonrisa ausente todavía empaña las hojas en blanco…

Abuela,
yo no sé si en donde estás hay manera de que leas
pero de todos modos te escribo porque no sé hacer otra cosa,
y no supe hacer muchas otras,
y estuve menos de lo que debía,
y ahora te extraño más de lo que puedo,
y por eso escribo, ¿me explico?
porque me sigues doliendo María Elena
ya que me niego a imaginar tu  caballete vacío
tu sillón sin tu silueta cansada pero sonriente
no puedo dibujar tus escaleras de mármol
sin un lugar al cual llegar  y saludarte…

Ya sé, y lo sé porque todos lo dicen
que estás mejor ahora,
que ya no duelen las piernas, ni las manos
y que el aire nunca más te va a faltar,
pero yo, egoísta como siempre
digo que tu aire ahora me falta
que mis manos necesitan de las tuyas…
ya sé, ya lo sé porque todos lo dicen
que estás mejor ahora
y yo egoísta una vez mas
te digo que yo no estoy mejor sin ti

porque fuiste abuela
pero nunca anciana
porque uno nunca piensa que la abuela se va
por mucho que lo diga, por  lógico que sea
para un nieto ilógico e irracional esas cosas no son obvias
¿me explico?

Ya sé que era tu hora,
pero es que te despediste tantas veces
y no te fuiste
que llegué a pensar que de veras eras eterna…

María Elena,
raíz,
María Elena,
tronco,
María Elena
eterna,
María Elena
madre,
María Elena
abuela,
María Elena
bisabuela…

¿De cuál de todas ellas tendría que despedirme
en contra de mi voluntad?

¿A cuál de ellas les escribo?

Si se me murieron todas al mismo tiempo
y en viernes...

Pero que quede claro que para mi no eres cripta,
no eres cenizas,
no eres pasado,
no eres cadáver,
para mi no fuiste,
para mi eres
y por eso dueles…

Yo no te traje flores, abuela,
porque no lo hice nunca cuando podías olerlas
o cuando las hubieras puesto en un florero...

pero voy a inventar un pincel
que no se queme,
que no se sepulte,
que no  se termine
para enviarlo, no sé como,
(pero algo se me va a ocurrir)
a esa mesa en la que juegas dominó con Don Manuel,
para que sigas pintando siempre,
porque seguro que desde ahí tienes una vista esplendorosa
y seguro que otra vez pintas sentada, erguida y sonriente….

No voy a despedirme
porque no sé como,
porque no existe el verso,
porque las letras son insuficientes
pero de verdad, que algún día
voy a escribirte lo que mereces,
y voy a enviarte ese pincel…

por lo pronto,
hasta siempre,
porque no sé como decirte adiós…



                                                                                    Andrés Castuera-Micher
                                                                                                marzo 21, 2011


3 comentarios:

  1. Hermano, gracias por compartir, como siempre nos haces vibrar y sobre todo nos ayudar a traducir mucho del sentimiento que compartimos por nuestra abuela ;) , un abrazo

    ResponderEliminar
  2. Bello poema. Del corazón, del alma.
    Es como un río, que no termina,
    una historia que sigue y continúa...
    una escalera al cielo...

    No solo pienso en tu abuela hermosa,
    pienso en la mía, y en mi madre.
    No tuve tus palabras para expresar mi dolor,
    al despedirlas, pero al leerte siento que lo digo yo mismo, que lo siento y me hiere aquí en el corazón, fuera del tiempo, en el espacio eterno donde todos somos y estamos sin fronteras de ser y no ser, en el infinito.

    Y en tu poema que nunca termina, navegan mis sentimientos, como en un río, que finalmente alcanza a mis ancestros, y les dice lo que no pude, pero ahora siento!

    Gato Fuentes

    ResponderEliminar
  3. HERMOSO POEMA A TU ABUE GRACIAS POR COMPARTIRLO
    TE UN ABRAZO MUY FUERTE DIONY

    ResponderEliminar