28/3/12

¿Sabes algo de Mariana? Crónica Novena

¿Sabes algo de Mariana?

Sus amigas llevan días de no tener noticias y varios años de no poder verla más de cinco minutos en el trayecto del supermercado a la casa...

La última vez, la desconocieron por completo, su rostro estaba totalmente pálido y la poca sonrisa que le quedaba se le había borrado finalmente...

Ellas, sus amigas, lo supieron desde la boda, las bromas de Gustavo, los ojos con que veía a todos los amigos de Mariana mientras la  felicitaban eran un mal presagio y hacían  evidente que lo que le esperaba a solas con ese hombre tendría fin solo si la muerte los separara, cómo decía aquel sacerdote que daba la venía al macho para poseer a la hembra.

Mariana se tarda horas en maquillarse, últimamente Gustavo ha decidido golpearla también cerca de los ojos, porque en la espalda ya no le cabe un moretón más...

No es que Mariana no quiera irse, pero la vez que se armó de valor para escapar, su padre ni siquiera le abrió la puerta aseverando furioso que su lugar estaba junto a su marido... ese día a Mariana los golpes en las piernas y en el estómago no le dolieron tanto como las palabras de su padre y quizá, el golpe más duro que recibió, fue el silencio de su madre mientras el señor que en ese momento dejó de ser "papito" marcaba por teléfono a Gustavo para decirle que su vieja estaba llorando como gata en celo en su patio...

Esa llamada, al celular de Gustavo, al señor padre le costó tres pesos con cincuenta centavos, a Mariana, su hija, le costó: tres dientes, dos costillas rotas y tres semanas de tener que estar en reposo absoluto, única y exclusivamente cuando Gustavo estaba en el trabajo, cuando los dos hijos estaban en la escuela y cuando la ropa sucia, las alfombras llenas de migajas y la comida lista para servirse le daban unos minutos para que su cuerpo amoratado pudiera acostarse y dar paso a las seis o siete lágrimas que aún salían de alguno de sus ojos...

Mariana siempre fue brillante en la universidad, su titulo, empolvado en algún cajón dice entre líneas "Mención Honorífica" , pero en el trabajo fue demasiada la cuarta ocasión en que Gustavo la sacó arrastrando de la oficina porque ya eran las 2:35 y los niños salen a las 2:00 de la tarde. La última ocasión, el incidente provocó la fractura de quijada de uno de sus compañeros que trató de defenderla y cuatro vidrios rotos de la agencia de publicidad... Hoy, de vez en cuando, Mariana dibuja para no olvidar lo que estudió tantos años y que hoy no le sirve de nada...

Los hijos de Mariana: Gustavo y José Gustavo, han presenciado más de treinta y dos golpizas a su madre, y lo más que han alcanzado a decir a sus diez y doce años ha sido un: "Ya ves... ¿para que haces enojar a papá?"

Una vez que Mariana no pudo planchar la camisa de la escuela de Gustavito, Gustavo, el macho Alfa, le prestó el cinturón a su hijo para que azotara la espalda de su madre en tres ocasiones...

Al día siguiente, cuando no les gustó la comida, José Gustavo le rompió el plato en la cabeza a Mariana...

En la escuela de Gustavito y José Gustavo todos saben lo que pasa en casa... a Mariana ya no le alcanza el maquillaje para cubir los golpes...

...y no es que no hagan nada en la escuela, al contrario, hace una semana el Padre Giblerto, director del Instituto, le pidió a Mariana que no fuera en esas condiciones a dejar a sus hijos, que daba muy mala impresión a los otros padres de familia, que le sugería amablemebte inscribirlos al transporte escolar...

Mariana ha pensado en irse de nuevo...

Gustavo, por si las dudas, ha cancelado sus tarjetas, ahora sólo le da el dinero suficiente para los gastos diarios y a la sirvienta ,que ha contratado exclusivamente para atenderlo a él y a sus hijos, le ha dado una tarjeta de débito para emergencias pero son la clara advertencia de que no puede darle un centavo a la señora a la cual tampoco debe ayudarle en las labores de la casa...

Mariana ha pensado en irse de nuevo...

Sus amigas ya no le llaman, el celular ha sido cancelado... e ir a su casa constituye un riesgo que la última vez que llegaron con un par de patrullas aumentó peligrosamente....

No son tantas amigas, sólo dos: Julia y Sandra...

Ayer Mariana despertó temprano, tomó una pequeña maleta y salió por la puerta trasera... muy cerca de la salida a su única posibilidad de libertad...  Gustavito la ha visto y le ha dicho a su papá....

Lo malo que Mariana no podrá irse...

Lo bueno que será la última vez que Gustavo va a golpearla...

- Ojalá ahora si haga algo la policía -  Murmura doña Anita, la vecina.

Perdón, Mariana, perdón.

2 comentarios:

  1. hola, soy Alejandra González, no sé si recuerdas que me entrevistaste en noviembre? por lo DEMAC, y bueno, desde que somos amigos por el face, leo casi todo lo que escribes y eres realmente genial (no te lo había dicho para que no se re subiera); pero este relato en especcial, me hizo llorar, y me preguntó: ¿cuantas Marianas habremos por el mundo soportando la misoginia de los hombres (padre, novio, hermano o esposo); de adulta tome múltiples terapias por depresión y ansiedad en una de ella el piscoanalista doctor Pérez Bailón me dijo como yo probalemente había disfurtado una violación que me ocurrió a los 15 años y en mi propio cuarto, con un amigo de mi padre(y con el consentimiento de papá y mamá porque necesitaban dinero), yo nunca quise aceptar su versión, y por fortuna un poco más adelante me explico que las mujeres que desde niñas has sufrido abusos físicos, psicólogicos y sexuales son mujeres que están indefensas ante estos hombres y aún más porque tienden a repetir el patrón porque sienten es lo que merecen, entonces encontré un poco de paz y por fortuna mi marido es un hombre normal, tiene algunos rasgos machistas, pero hemos aprendido a convivir (después de muchas terapias) en paz. Pero yo me pregunto: ¿Y las mujeres que aún siguen atrapadas. o las que dentro de poco los periódicos hablaran de otros feminicidios? Los y las que no entienden de esto, dicen que les gusta la mala vida (qué penedejada)porque yo que lo viví desde niña te puedo decir que no es así (hasta tuve novios que me golpeaban) Sólo que el daño psicológico es tan tremendo que no podemos ver más allá.

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  2. MUY FUERTE PERO ME GUSTO MUCHO,SALUDOS

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