27/10/09

Círculo Cromático (2007) "Rojo Bandera"

ROJO BANDERA


A Mario Benedetti

Maestro,
doy fe,
doy fe de que el sur también existe
lo he olido, lo he sufrido, lo he mamado, lo he comido, lo he amado, lo he visto.
Mario, con tristeza le informo, que su sur, y mi sur, el sur del centro, siguen con las cabezas agachadas. Pero señor poeta, también quiero decirle muerto de contento, que el mundo ha cambiado, el sur no es el mismo, y no es el mismo
porque le ha escrito usted, y porque usted le ha escrito, el sur también existe.
Le informo con la informalidad de la poesía,
que el sur sigue también-existiendo...
pero del norte Maestro,
del norte ya no estoy seguro,
tengo serías dudas de que exista algo
arriba del río grande...
hay un muro tan grande, tan frío y tan alto,
que seguramente, del otro lado, no hay nada....
Hay quienes en sus pesadillas,
han soñado con unos monstruos de cuatro cabezas
y sin un solo cerebro llamados Yanquis...
irreales Maestro, no se preocupe...
tan irreales me parecen esos monstruos,
que dicen los que dicen saber
que construyen torres enormes
y para demostrar su soberbia
luego las tiran con sus aviones grandotototes
y luego las quieren construir de nuevo.
¡Que monstruos tan pendejos sueña la gente!
...pero ya sabe usted, cuando hay tanta oscuridad tras del muro,
pues cualquier cosa se puede inventar,
y es lógico,
algún cuento habríamos de crear
para que se duerman los niños mexicanos,
por que el “coco” maestro, ya no le da miedo a nadie...
Imagine don Mario, dicen que esas criaturas
son tan malvadas que tienen una bomba para destruir al mundo...
cómo si existiera tal cosa, cómo si el mundo les perteneciera.
Mario, amigo, maestro.
América me consta, comienza en la Patagonia, y termina en el Río Bravo... en la pared esa que le cuento.
El sur existe, del norte, pues no estoy muy seguro,
¿y que mas nos da?
si el sur es tal, que lo tiene a usted y los andes y a mi México y a Cuba y a su Uruguay, a nuestra Argentina.
¿Quién necesita de un norte habiendo un sur tan sur?


once de septiembre del dos mil uno


¿Cuánto valen tus dos torres de acero latino, de hierro de esclavos, de ventanas empañadas con aliento de salarios miserables?

¿Acaso valen esos tabiques apilados en pos de la soberbia,
tan solo dos alientos de los tantos que se han decidido apagar
bajo el yugo de las invasiones en pro de esa libertad con acuse de recibo?

Te cambio tu martes once de septiembre,
aunque titubea la memoria…
por ese martes once de septiembre
en el que tus aviones,
bombardeaban la democracia que se gritaba en Chile…
…esos escombros que querían callar a Allende… ese sí era un martes…

Te cambio tus dos torres, esas que cayeron
como todo aquello que por su propio peso cae...
te las cambio por un suspiro muerto de hambre
olvidado en Somalia,
por ese grito encadenado con sabor a una Nicaragua libre,
por esas lunas sin luna del Panamá anhelante...

Te doy por esas toneladas de polvo de dolor en tus calles
de la gran manzana multiforme, por esas te doy la estrella roja
violada en Yugoslavia. La hoz profanada por el falo comprado de la Perestroika. Te doy dos estrellas robadas del cielo de las banderas:
La nacida en Puerto Rico y la que se pintaba antes de tu llegada en aquellas calles de Israel...

Te cambio tus torres, esos dos símbolos de poder prestado al portador
por si te duele el crujir de los tabiques,
a mí me duele el gran estallido de oriente,
del que nadie recuerda, del que CNN se olvidó,
esos si eran tabiques, ese si era polvo. Polvo de un lado a otro,
tus torres gemelas las cambio por esas
ruinas tan iguales en Hiroshima, en Nagasaki...

Te compro el polvo en Manhattan, con la Colombia ofendida por tus consumistas inconformes, con tres granos de tierra de Haití,
con tres noches llamadas Sarajevo...

Quiero contar las vidas que cayeron de esas ventanas,
de esos tantos pisos de vida sin vida y luego contar a cambio las vidas
que no vieron la vida por las balas color rojo, blanco y estrellado...

Quiero cambiarte ese grito de victima creada,
la puñalada que tu mismo te has dado y la falsa lástima
por la miseria real que regaste en el África...


¿Cuánto vale tu orgullo ofendido por la ley de Goliat?
¿Acaso merece tu llanto, el consuelo que no tuvieron los deudos de tus guerras? Esas con que justificas tu gloria sobre el muro débil.

Te quiero comprar tu cimiente de razas marginadas regadas
por el mundo libre, pero de otro tipo de libertad,
te lo pago con cada negro golpeado en tus calles,
con esos latinos, muertos en silencio por matar asesinos blancos...

Y Cuba… no cabe en este poema, no te alcanzan todos tus edificios para pagarle esa eterna deuda…

El precio de tus torres, ¿cómo pretendes cobrarlo?
si fue como pena de muerte, en que juez y parte
sentenciaron el silencio de las voces a gritos.

¿Cuánto vales América para los americanos?

Si en dios ustedes creen...
...que su dios víctima y victimario,
sea el albañil de tus torres,
tenga misericordia de tus abusos...

En dios ustedes creen... dios se ha cobrado con tus torres…


Me dueles tanto América Latina


Cada que escucho tu historia
con la voz de un quetzal, con la furia del jaguar,
labrada en tus montañas de cobre.
Esa historia de manos que ayudaban al sol...
...cada que escucho esa historia, me duele tanto
el yugo de cantos impuestos,
me escupe en la cara la cruz clavada con tanto odio
en Machu Pichu, Coba y Tenochtitlán.
Me lástima tanto el relato de los ricos mamando el oro de tu seno cobrizo para limpiar la sangre de sus causas.
haciendo joyas para esos pechos marchitos.
Me causan náusea las monedas acuñadas con tus rostros imperiales
para explotar a los hijos de tu tierra.
Me dueles tanto América Latina.
Cada vez que lloro tus lágrimas de olor caoba, color ceniza,
lloradas con la pureza de aquellos ríos de tus venas,
ese llanto de lluvia perpetua...
...cada que lloro esas lágrimas, me duelen las que no dejan llorar,
me arde la lástima de los nobles disfrazados en harapos de rico,
me insultan esos que lloran por los necesitados
a los que tanto necesitan para no morir de hambre.
Esos altruistas alimentándose del hambre de los otros.


Me duele, me lastima que lloren esos campos,
que lloren como cementerios esperando ser exhumados.
Me dueles tanto América Latina.
Cada día de sol,
de ese sol al que alimentabas con corazones de hombres,
ese que ahora alumbra cabezas de simios.
Cada que me acuerdo de aquel sol de magia y misterio
me duele que sea ese mismo sol el que está hoy
incendiando las calvas de sus ancianos,
deshidratando los cuerpecitos de sus niños olvidados...
... me lastima que hayan puesto precio al sol
para negociar con la sombra.
Como me dueles América Latina.
Me dueles tanto América,
me duele tu nombre vendido por deudas al águila caníbal,
me duele tu sangre prostituida,
me arde tu sumisión, me ofende tu pasiva agonía.
¿Dónde están tus guerreros?
¿En que laberinto se perdió tu lucha?
¿Quién profanó tus templos y mató a tus muertos?
¿Quién eres América?
¿Quién fuiste?
¿Quién eras?
¿Quién serás?
Me dueles tanto América Latina.
No puedo ver mas a tus hijos con el rostro del color de tu sangre,
no soporto verlos así, serviles, entregados...
Me duele América, me duele que tu centro le tienda las camas a tu norte, me lástima que tu sur sea solo el tapete
en que se limpian los zapatos los pies blancos...
¡Me dueles tanto América Latina!



30 de Marzo no debiera olvidarse


En paz descanse la libertad de expresión,
¿De que sirvieron los puños, la sangre derramada,
los muertos en la hoguera, los inocentes en prisión?
Les pregunto a ustedes señores senadores,
ustedes seguro saben mas de esto que yo,
porque ustedes firman y nos ponen en la madre,
ustedes los sabios, los elegidos, los recaudadores de votos..
¿De que sirvió luchar por decir lo que pensábamos?
¿Para que se acabaron sus gargantas?
¿Era tan importante luchar por algo que ustedes
señores del poder legislativo, con un bolígrafo de lujo
han firmado sin pensar en ellos, los que murieron porque
nosotros pudiéramos decir lo que pensamos?
Hoy escribo esto, porque no se si mañana pueda escribirlo todavía...
...hoy he visto llorar a muchos,
he visto gritar a unos cuantos,
y he visto callar a muchos otros...
Y me duele su ley, me duele el llanto de mis compañeros de lucha
que hoy tendrán que dejar a un lado el micrófono
y volverán a decir lo que piensan, como antes, en la sombra...
...¿Así es esto señores senadores? ¿Así es esto?
¿Con un aplauso masivo, con ochenta y un votos? ¿Así se termina la lucha
de tantos hombres y mujeres?.. Así se muere la libertad, con ochenta y un votos que saben a beso de judas... Así han vendido nuestras ideas.
Señores senadores, yo solo quiero que me expliquen
porque soy un imbécil y no entiendo nada,
porque he luchado con otros y conmigo
para no vender mis ideas, para decir las cosas como son,
para escribir con sangre y hoy señores del senado,
creo que todo ha sido en vano...
¿Por qué no me alegro? ¿Por qué no puedo alegrarme?
Si el chavo del ocho tendrá mas canales para ser transmitido en mas horarios,
si tendremos telenovelas hasta para nuestros hijos,
y noticias felices de que no hay mas pobreza, de que somos del primer mundo,
de que el FOBAPROA nos salvó la vida, de que el peso vale algo,
de que la patria no se vende... Ya no habrá canales aburridos de películas
que solo las ve el minúsculo porcentaje de gente que aún no ha vendido su cerebro...
¿Por qué no me alegro? Si la radio no tendrá que preocuparse más por la verdad,
ya no habrá que buscarla siquiera... Si los micrófonos ahora serán seguros...
si en este, mi país roto, no habrá mas fracturas...
¿Por qué no estoy tan feliz como el noticiero de las ocho en el dos?
Pues no, señores representantes de aquellos que votaron por ustedes,
no me alegro, no me alegro, y no me alegro
porque mientras ustedes le han puesto precio a lo que no lo tiene
su presidente se toma fotos en las pirámides, lejos de acá, con su medio hermano Bush, en un recinto sagrado mofándose de los mayas,
así celebran el ascenso a la tribuna de la nación del cuarto poder...
Señores senadores, lamento decirles
que ahora en las urnas habrá que elegir
no solo senadores o diputados,
también conductores de noticieros,
actores de telenovela,.locutores diurnos y vespertinos,
empresarios... ¡Azcárraga para presidente!...
A ustedes, ya no tiene caso votarlos,
ustedes, no han sabido detener al cuarto poder,
jefe supremo, a partir de ahora, de los tres restantes
e igual que su poder legislativo este cuarto asciende al trono
corrompido, imparcial, incompleto, vendido...
Descansé en paz la libertad de expresión,
muéranse de nuevo los que lucharon por ella,
descansen en paz las voces valientes a través de los micrófonos ofensivos,
los rostros honestos, el contenido, mis canales de siempre a los
que no veré mas, y a ustedes compañeros de voz
no los escucharé mas...
Descanse en paz el anhelo de mis alumnos que buscan decir algún día la verdad. Celebro que lo hayan hecho antes... porqué no podrán hacerlo mas...
Señores senadores,
gracias por jodernos en nombre de dios y del todo poderoso poder adquisitivo,
gracias, ahora tienen lo que quieren, ahora todos veremos y escucharemos
lo que su alteza mande.
Y aunque repudio que los representantes del pueblo sean ahora la sirvienta
del monopolio televisivo, me da igual, porque me duele más que le pueblo es pendejo y no sabe lo que pasa...
Descanse en paz la libertad de expresión...
y antes que la represión me saqué del aire, me salgo yo, nos veremos en la trinchera, señores senadores...
(fin de la transmisión)



¿Por qué tengo que amar a México?


¿Por qué tengo que amar a México?
si mi país ya no es mío,
es de esas manos manchadas por la tinta verde del dólar robado,
si mi sed insoportable, aún es mi sed pero mi agua
no puedo beberla,
no es mía, es una deuda ajena y vieja...
Esos tonos verdes que sembraron los de antes, ahora se han teñido de otro verde... uno mas costoso y que no sirve para comer.
Ese nuevo verde no esta en mi bandera, se pinta solo en las bolsas de los que tanto han pisado el lienzo tricolor en aras del progreso...
En los campos, ya no hay campo para el campo,
solo se pavimenta el seco recuerdo de los que tuvieron que huir de sus adobes humeantes.
Se fueron esperando vivir mejo
cuando mejor hubiera sido vivir...
¿Por qué tengo que amar a México?
si el Náhuatl avergüenza a los que lo conocen
y mi español no se habla más,
avergüenza a los que lo han hablado.
Ya solo se digiere y se mastica el inglés en las gargantas de moda,
si mis costumbres son la costumbre
de hacer todo menos lo de costumbre,
si a los “tatas”, a mis sabios, los veo en un asilo
instruyendo a enfermeras sobre las cosas importantes de la vida...
...y otros tantos en la calle piden limosna
después de haberlo dado todo...
¿Por qué? Si los niños ya no son mexicanos,
son de una patria llamada “la calle”
y su nación se reparte sin falsas democracias con la ley de la selva...
Si las cárceles están repletas de inocentes que no conocen la ley,
y la ley la hacen los culpables...
¿Por qué tengo que amar a México? si México ha dejado de amarse a sí mismo.


credo, como puedo creer


México, creo en ti,
en tu sueño confuso
en tu gloria postergada,
en esa tu libertad violada por el falo de la ignorancia, la inocencia, la pobreza y el abuso.
Creo en tus mares firmados al portador,
en tus cielos de ángeles expulsados,
de dioses sin pudor peleando por poder,
en tus rezos cansados de perdón
encerrados en los claustros de tus palacios seculares.
México, creo en ti,
creo como quiero y puedo creer.
Quiero creer que duermes como esa mujer volcán,
cómo deseo saber que esperas,
que anhelas, que luchas en tus entrañas.
México, creo en ti,
en tu ayer, en tu hoy y sobre todo en tu mañana
tantas veces demorado,
creo en tus tranvías, testigos mudos de la injusticia callejera,
creo en tu ley de fantasía,
en tu virgen morena violada por los intereses políticos
de la Roma actual.
México, creo en ti,
en esa política velada por los balones de fútbol,
creo en ese partido único de los mexicanos, el América – Chivas.
Creo en tus hijos distraídos, dormidos, pendejos...
...en ellos creo, como creo en mí.
Creo que tu mujer dormida despertará,
como vengando el pasado, exhumando tu furia ancestral
y llevándose a todos a su paso...
Creo en tu gloria olvidada, en tu memoria borrada...
México, creo en ti,
pero tú, ya no eres México.



todavía huele a sangre en Tlatelolco


No, no estuve allí,
antes que comiencen con eso...
No tuve la destreza de adelantar mi destino y esquivar esos misiles,
no he contado muertos o vivos,
sin embargo a ambos, vivos y muertos he escuchado...
...esas voces encendidas en sesenta y ocho las oigo ahora,
pero solamente en la televisión, como artistas, como divas,
contando sus historias al mejor postor como aquello
que se vende, como cuerpo de prostituta.
Mientras tanto los muertos no pueden descansar
entre esas alcantarillas, en cada uno de los trozos de cemento
se escuchan voces.
Esas me han hablado del dolor del silencio,
de cómo duele no escuchar sus nombres,
no escuchar gritar a sus compañeros...
Se preguntan:
¿Dónde han quedado? ¿Por qué han dejado de luchar?
¿Quién les ha llegado al precio?
Los cuerpos se quemaron – dicen.
Pero más arde el espíritu de aquellos, ese que no se hizo cenizas
vagando en esa plaza,
ven a los niños que juegan entre almas muertas.
Para conmemorar se develó en esa plaza de las tres culturas: la muerte, la intolerancia y la estupidez, una plaquita.
Sin embargo es inmenso el sepulcro sellado
con la lápida del temor y el olvido...

¡Todavía huele a sangre en Tlatelolco!..

No hay comentarios:

Publicar un comentario