17/5/10

Renglones de otro 17 de mayo a Mario Benedetti


Renglones de otro 17 de mayo a Mario Benedetti

Hoy como las banderas no suelen bajar de su cúspide por los poetas,

ondean a media asta las páginas de mis poemas por usted,

Don Mario... por un año que ha dejado de ser un año...


Un año dejó de tener 365 días

para volverse cientos de poemas no escritos

un poeta menos para decirle al mundo lo que se merece,

al menos doce historias de hombres y mujeres de a pie que no serán escritas,

una pluma menos de las que no se inclinan ante nadie,

dos puños cerrados por el coraje del imperialismo insaciable,

cientos de sonrisas maquiavélicas más que se esbozan al haberse apagado una, la de usted, que despertaba las mentes somnolientas con su quiero y con nuestro puedo…

Mayo diecisiete dejó de ser domingo y ahora es lunes, y será martes y el calendario lo irá recorriendo por su terca naturaleza de cambiar para seguir siendo lo mismo,

pero aunque mayo diecisiete se vista de miércoles o jueves

llevará el estigma de habérselo llevado sin plebiscito, referendum , elección, consutla popular o encuesta alguna…

así nomás llego el mal día y para ser un día famoso, para dejar de ser igual al dieciséis o a dieciocho se pone la efeméride de robarse al poeta, al vate, al amigo de cabello gris,

y por eso hoy lo tomo de referencia con las lágrimas aún pegadas a los párpados y con el corazón que todavía se esconde de enfrentar el calendario..

Al mundo no le bastan estos días raquíticos y que solo juntándose alevosamente entre sí dan pa´ juntar el año,

no nos es suficiente la poesía que nos dejó,

proclamamos, reclamamos y exigimos con las palabras que usted nos enseñó,

así, con ese aire de protesta le reclamamos el poema inconcluso, los poemas que vendrían, el libro que no acabó en la cabecera de su cama…

Mario, a un año sin usted, ya no podemos sin usted…

A este mundo le sigue faltando su poesía que le diga cara a cara que se está pudriendo…

A los del norte les sobran motivos y les faltan críticas en forma de plegaria y regaladas al pueblo por un poeta del pueblo…

Y el sur sigue tambienexistiendo pero por aprendizaje condicionado y sobrevivencia instintiva,

pero no porque tenga ganas,

no porque usted se lo pida…

El cielo hoy amaneció encapotado Don Mario,

¿será que se acordó de usted?

¿o será que usted se acordó de nosotros,

o más bien usted se acuerda de nosotros

los que nos quedamos a no conformarnos con

sus letras impresas

y nos mandó su poesía en forma de nube?

¿Y la lluvia que cae serán sus lágrimas de impotencia por

que el mundo se cae a pedazos y ya no nos puede gritar en la cara?

Mario, a un año sin usted, ya no podemos sin usted…

El saldo de su partida, a un mayo del mayo aquel se la resumo

porque es triste y porque duele:

América se esta comiendo así misma ,

El norte, el que manda, sigue mandando y los del sur ya no lo lamentan…

El México desde el que le escribo, y del que siempre le conté, esta irreconocible Mario, sangrando, llorando, lamentando, muriendo,

no se acuerda ni de los poetas, ni de los que lucharon ni de los que luchan y está con sus fiestas de cien años de quien sabe qué, por eso no voy a quitarle las líneas de este, su poema, en un informe doloroso y que ya se está quedando sin tinta…

Y regados por todo el continente van aún los pobres, cada vez en mayor número

y cada vez con menos fuerzas…

Y entonces me acuerdo perfecto de sus motivos, de los últimos para irse de un mundo que ya no lo merecía…

Su Uruguay está renaciendo, a paso lento, a paso firme,

pero las ideas están cada vez en tinta más legible,

por si no lo sabe,

por si no existe el cielo

por si en la vida más allá de la muerte no llegan las buenas nuevas,

se lo escribo,

y en el sur hay los que luchan, los que se desviven

y ahí les va como puede, pero no se dejan, sonría Mario, hay algunos países que se desvelan en plegarias latinoamericanas como las de ayer, y escriben nuevas en las bocas de los que no se venden, de los que no arrendan ni una hectárea de su pasado lastimado…

Mario, a un año sin usted, ya no podemos sin usted…

Maestro, el calendario insiste en recordar un mayo diecisiete

y la pluma se debilita

y los pensamientos se llenan de ayer,

yo sé que deberían llenarse de mañana

pero hoy es un hoy distinto, manchado, marcado, doliente, silencioso…

Hoy hace un puñado de días

que se dejaron de escuchar sus letras desde su puño

y aunque habemos muchos que las gritamos, las cantamos, las leemos…

Habemos otros tantos que no podemos conformarnos

y lloramos como niño castigado en un rincón del aula

porque nuestro poeta, el que nos hizo poetas ya no escribe nada…

17 de mayo, dos mil diez, un día de usted, a tantos sin usted.


Andrés Castuera-Micher

17/mayo/2010

1 comentario:

  1. Los dias seguiran pasando y tus noches estaran llenas de poesia derramada en la almohada que no deja que tu mente descanse y sigue, y sigue, siempre pensando en lo que sigue aunque a veces los dias te den un alto total para pensar en lo que fue...

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